Compartir
Publique en esta revista
Información de la revista
Vol. 24. Núm. 3.Mayo - Junio 2013Páginas 93-140
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Visitas
18816
Vol. 24. Núm. 3.Mayo - Junio 2013Páginas 93-140
Artículo de revisión
DOI: 10.1016/j.neucir.2012.03.002
La inervación del disco intervertebral
Innervation of the intervertebral disc
Visitas
18816
José García-Cosamalóna,??
Autor para correspondencia
jcosamalon@smonica.com

Autor para correspondencia.
, Javier Fernández-Fernándeza, Emilio González-Martíneza, Javier Ibáñez-Plágaroa, Javier Robla Costalesa, Milton Martínez-Madrigala, Alfonso López Muñízb, Miguel Enrique del Valleb, José Antonio Vegab
a Servicio de Neurocirugía, Complejo Asistencial Universitario de León, León, España
b Departamento de Morfología y Biología Celular, Facultad de Medicina, Universidad de Oviedo, Oviedo, España
Visitas
18816
Información del artículo
Resumen
Texto Completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Figuras (2)
Resumen

Hasta hace poco la inervación del disco intervertebral fue objeto de debate.

La introducción de técnicas de inmunohistoquímica asociadas a anticuerpos específicos y los estudios con trazadores nerviosos retrógrados han permitido conocer mejor la inervación del disco en condiciones normales y patológicas así como las características de las terminaciones y sus patrones de distribución en ambas situaciones. Las controversias que existen acerca de las bases estructurales del dolor discogénico han despertado el interés por conocer la influencia de la inervación en el dolor lumbar de origen discal y sus características.

Actualmente sabemos que la neoinervación patológica de las fisuras radiales es un factor importante en la génesis del dolor discogénico dentro de un complejo mecanismo en que están implicados factores neurobioquímicos, inflamatorios y biomecánicos.

Palabras clave:
Disco intervertebral
Inervación del disco intervertebral
Degeneración discal
Dolor discogénico
Abstract

Until very recently, intervertebral disc innervation was a subject of considerable debate.

Nowadays, the introduction of inmunohistochemical techniques associated to specific antibodies and studies with retrograde tracers in nerves have allowed greater understanding of disc innervation in physiological and pathological conditions and also endings characteristics and their patterns of distribution in both situations. The existing controversies regarding structural basis of discogenic pain, have raised the interest of knowing the influence of innervation in back pain from discal origin and its characteristics.

Today, we know that pathologic neoinnervation accompanying radial fissures is an important factor in the genesis of discogenic pain; within a complex mechanism in which other neurobiomechemical, inflammatory and biomechanical factors are involved.

Keywords:
Intervertebral disc
Inervation of the intervertebral disc
Discal degeneration
Discogenic pain
Texto Completo
Introducción

El disco intervertebral (DIV) se caracteriza por su escasa celularidad, la ausencia de vascularización y carecer prácticamente de nervios1–3. Ello implica que, en condiciones de normalidad, está desprovisto de un sistema nociceptivo de retroalimentación que permita detectar su deterioro y facilitar su reparación/regeneración4.

La escasa, o nula, inervación del DIV en condiciones fisiológicas y la ausencia de técnicas específicas para la detección de nervios-terminaciones nerviosas hizo que durante décadas persistiera la duda de si el DIV estaba inervado o no5,6. Por otro lado, el interés por entender por qué algunos DIV degenerados son dolorosos y otros no y por conocer los mecanismos íntimos del dolor discógeno, impulsó notablemente los estudios sobre la inervación del DIV7–9. En la actualidad, gracias a las técnicas de inmunohistoquímica asociadas a anticuerpos específicos, a los estudios con trazadores nerviosos retrógrados y a la disponibilidad de algunos modelos animales se conocen bastante bien las características de la inervación del DIV, los tipos de nervios-receptores presentes en él y sus patrones de distribución tanto en condiciones de normalidad como patológicas10–19. Aunque degeneración discal no es sinónimo de dolor lumbar, se admite con carácter general que el DIV es una fuente importante de dolor8,11,20–29. Pero la condición sine qua non para que se produzca dolor en un órgano es que esté inervado, y el DIV es básicamente aneural. En 1953, Hirsch y Schajowicz postularon la hipótesis de que el tejido de granulación vascularizado que se forma en las fisuras radiales del anillo fibroso del DIV patológico podría ser el sustrato anatomopatológico del dolor lumbar por sensibilización de los nervios que crecen hacia la zona acompañando a los vasos30. Posteriormente, se demostró que, efectivamente, en los DIV patológicos humanos13,31,32 y en los modelos animales de degeneración discal se produce esa neoinervación13,15,16,32. Actualmente se sabe que el dolor discógeno es debido a un complejo mecanismo en el que interviene la neoinervación del tejido de granulación asociada a factores neurobioquímicos, inflamatorios, biomecánicos y centrales8,9,25,33–37.

Breve historia de la inervación del disco intervertebral

El catedrático de anatomía Hubert von Luschka (Constanza 1820-Tubinga 1875) fue el primero en describir con detalle, en 1850, un nervio recurrente que nace distal al ganglio raquídeo al que se le une un ramo simpático y penetra en el conducto vertebral con un trayecto recurrente. Luschka lo denominó nervio sinuvertebral y fue este autor el primero en señalar al nervio sinuvertebral como responsable del dolor raquídeo38.

Las primeras descripciones histológicas de la inervación del DIV fueron realizadas por Jung y Bruschwig39, Wiberg40 y Pedersen26 quienes observaron fibras nerviosas en los ligamentos vertebrales, pero no en el anillo fibroso. Sin embargo. Tsukada observó la existencia de fibras nerviosas mielínicas y amielínicas en el anillo fibroso del DIV, y Roofe describió fibras amielínicas tanto en el anillo fibroso como en el ligamento común posterior7,38,39. En 1959, Malinsky describe diferentes morfotipos de receptores nerviosos en el DIV. Todas estas descripciones se realizaron utilizando técnicas de impregnación argéntica41.

Posteriormente, con la llegada de las técnicas de histoquímica y de inmunohistoquímica, asociadas a estudios con trazadores retrógrados, se estableció que las fibras nerviosas del DIV proceden de los ganglios raquídeos y de los ganglios del tronco simpático. Sus terminaciones se localizan en el anillo fibroso y, excepcionalmente, en el núcleo pulposo11,42–48. De acuerdo con su origen, algunas fibras nerviosas del DIV presentan el perfil de fibras nociceptivas o fibras mecanorreceptoras y, otras, de fibras simpáticas posganglionares12,42,43,46.

Anatomía macroscópica de la inervación del disco intervertebral

Desde las primeras descripciones sobre el patrón de distribución y extensión del nervio sinuvertebral hasta la actualidad, se han comunicado variantes en su distribución que se manifiestan por una gran variabilidad inter- e intraindividual, habiéndose observado que son frecuentes las conexiones cráneo-caudales entre nervios de segmentos contiguos y las conexiones transversales entre los nervios de ambos lados49,50. Así, la parte del plexo nervioso posterior que recubre al DIV normalmente contiene fibras, no solo del nervio sinuvertebral correspondiente al mismo nivel, sino también de los nervios infraadyacentes, de tal manera que en la inervación de cada DIV están implicados al menos 3 nervios sinuvertebrales49,51.

Ahora; se acepta que el DIV tiene 2 tipos de inervación: una que se origina directamente del nervio espinal segmentario, y otra que lo alcanza vía ramos simpáticos no segmentarios; estas fibras forman los nervios sinuvertebrales y los plexos peridiscales52,53.

El nervio sinuvertebral

Es un pequeño tronco nervioso que se origina distal al ganglio raquídeo y al que se le une un ramo simpático; además se han descrito ramas somáticas adicionales procedentes de los otros ganglios raquídeos54. Sin embargo, Groen et al.48, a partir de las observaciones realizadas en fetos, afirman que el nervio sinuvertebral está formado solo por ramas plexiformes de los ramos comunicantes51. Una vez formado, el nervio sinuvertebral penetra en el conducto vertebral por el foramen de conjunción, con un trayecto recurrente, y se divide en 2 ramas: una ascendente, gruesa que inerva el disco superior, y otra descendente, más delgada que inerva el disco del mismo nivel, ambas se unen con ramas homólogas de los nervios que están situados por encima y por debajo. De estas ramas se desprenden filamentos transversales anteriores y posteriores que se anastomosan en la línea media con las del lado opuesto, y terminan en los vasos sanguíneos, en las diversas partes de la vértebra y meninges55.

Lazhortes, y la mayoría de los autores, describen un solo nervio sinuvertebral para cada agujero intervertebral56; sin embargo, Groen et al. han observado que en cada uno suele haber uno o 2 nervios gruesos junto con de uno a 4 nervios más finos51. Finalmente, otros autores afirman que el nervio sinuvertebral está constituido normalmente por un tronco principal y hasta 6 o 7 filamentos accesorios, a veces de difícil disección51,54.

Los plexos nerviosos peridiscales

Los nervios que alcanzan el DIV proceden de los plexos anterior, posterior y lateral55,57. El plexo anterior está formado por ramas de los troncos simpáticos y de los ramos comunicantes grises y el plexo posterior deriva de los nervios sinuvertebrales51,54. Ambos están conectados por un plexo lateral menos definido formado por ramas de los ramos comunicantes grises31,58,59. En resumen, los estudios de microdisección han demostrado que la inervación de la parte posterolateral del anillo fibroso del DIV depende del nervio sinuvertebral y, en menor grado, por ramos comunicantes del tronco simpático, y la parte anterior de los ramos comunicantes grises10,60.

Origen y distribución de las fibras nerviosas en el disco intervertebral

El origen y trayecto de los nervios sensitivos que llegan al DIV se ha podido determinar con precisión en diferentes especies de animales de laboratorio, especialmente en la rata, mediante trazadores retrógrados del tipo fluorogold. Así, ha podido establecerse que, en la rata, la inervación del DIV tiene un carácter polisegmentario y con un origen superior al del esclerotomo correspondiente61–66, bien a través del nervio sinuvertebral o bien de ramas del los troncos simpáticos62,67–69. Pero la extrapolación de estos datos al hombre debe realizarse con mucha precaución y, aunque algunos resultados de bloqueo del ganglio L2 en dolor lumbar discogénico parecen confirmarlos67,70, la mayoría de los autores consideran que la inervación del DIV humano se realiza de forma segmentaria26,31,40,54,58,66,71.

Todos los estudios realizados, con independencia de la técnica utilizada, en todas las especies de vertebrados coinciden en que los nervios en el DIV se limitan a las láminas más externas del anillo fibroso, mientras que el núcleo pulposo carece de inervación7,46,49,72,73. La mayor densidad de inervación corresponde al tejido conectivo perianular y a la parte central de los platillos cartilaginosos adyacente al núcleo pulposo72.

Caracterización y naturaleza de las fibras nerviosas del disco intervertebral: inervaciones sensitiva y simpáticaInervación sensitiva del disco intervertebral

Los nervios sensitivos terminan en el DIV formando diferentes morfotipos de receptores: terminaciones libres simples y complejas, terminaciones arborescentes, en espiral, en malla y grupos de fibras paralelas41,74. En la actualidad, este tipo de clasificaciones morfológicas de las terminaciones nerviosas no se aceptan, pero lo que sí parece seguro es que el DIV contiene fibras nerviosas que funcionan como nociceptores, la mayoría, y fibras que forman diferentes tipos de mecanorreceptores75.

Basados en los conocimientos sobre la inervación del DIV, puede afirmarse que la mayoría de las fibras nerviosas sensitivas que suplen este órgano69 cumplen todos los requisitos para ser consideradas como nociceptivas (por su contenido en neuropéptidos, expresión de canales iónicos, dependencia de factores neurotróficos, etc.)9,12,35,46,73 y solo unas pocas son mecanoceptivas. Las primeras son las más importantes desde el punto de vista clínico porque son las responsables del dolor discógeno (fig. 1).

Figura 1.
(0,43MB).

Representación esquemática de la inervación del disco intervertebral (DIV). Las fibras nerviosas nociceptivas (1) y las fibras posganglionares simpáticas (4) entran en la parte más externa del annulus fibrosus. Los nervios del DIV proceden del nervio sinuvertebral, de los nervios espinales y de los ramos comunicantes grises. Además, fibras nerviosas mecanorreceptoras (2) llegan al ligamento longitudinal posterior e inervan las capas más externas del annulus fibrosus, además de terminar formando diferentes morfotipos de receptores sensitivos.

El DIV contiene fibras mielínicas Aδ y fibras amielínicas C que se originan en las neuronas pequeñas de los ganglios raquídeos (1 y 3), mientras que las fibras mielínicas Aβ nacen de las neuronas intermedias (2). Las neuronas pequeñas peptidérgicas expresan TrkA/TrkB (los receptores para NGF/BDND) y las no-peptidérgicas (3) expresan RET; cada una de ellas expresa además diferentes canales iónicos.

CGRP: péptido relacionado genéticamente con la calcitonina; DEG/ENaC: degenerinas/canales de sodio epiteliales; GFRα1: subtipo α1 de receptores para el factor de crecimiento derivado de la glía; GFRα3: subtipo α3 de receptores para el factor de crecimiento derivado de la glía; P2O3: canal del subtipo P2O3 abierto por ATP; RET: receptor común para los factores neurotróficos de la familia del factor de crecimiento derivado de la glía; SP: sustancia P; TMP: tiamina monofosfatasa; VR1: receptor vaniloide subtipo 1.

Nociceptores en el disco intervertebral

Los escasos estudios disponibles sobre la inervación del DIV humano normal, así como los efectuados en diferentes especies animales, han demostrado la existencia de fibras nerviosas nociceptivas (sustancia P, CGRP, CPON positivas) en las láminas más superficiales del anillo35,72,73. Estas fibras proceden de las neuronas pseudomonopolares pequeñas de los ganglios raquídeos cuya prolongación periférica forma terminaciones nerviosas libres intraepiteliales o dérmicas-submucosas en los tejidos diana; la prolongación central alcanza el asta posterior de la médula espinal, o el núcleo sensitivo del trigémino.

Existen 2 tipos de nociceptores76, ambos detectados en el DIV: 1) fibras mielínicas Aδ, que intervienen en el dolor agudo, bien localizado, primario o rápido; se subdividen en tipo i o high-threshold mechanical nociceptors ([HTM] responden a estímulos mecánicos, químicos y térmicos superiores a 50°C) y ii (con alto umbral mecánico y bajo térmico); 2) fibras amielínicas C, que conducen el dolor poco localizado, secundario o lento. Hay diferentes subtipos de fibras C y son de particular interés los nociceptores silentes, que son sensibles a estímulos térmicos e insensibles a los mecánicos.

Desde un punto de vista neuroquímico y molecular, los nociceptores C han sido clasificados en peptidérgicos (SP, CGRP, TrkA/TrkB, VR1, etc.) y no-peptidérgicos (c-Ret, IB4, PX2, receptores Mrg, etc.). Además, todos los nociceptores expresan diferentes combinaciones de canales iónicos.

Los nociceptores se activan por el calor, el frío, factores mecánicos y estímulos químicos; cada uno de estos estímulos actúa sobre diferentes canales iónicos presentes en ellos. Originalmente, se asoció cada tipo de nociceptor con un tipo de canal. Sin embargo, en la actualidad se sabe que la situación es mucho más compleja y que un nociceptor puede expresar varios canales iónicos y el mismo canal iónico estar presente en diferentes tipos de nociceptores. La expresión de canales iónicos de la familia transient receptor potencial (TRP)73 permitió hipotetizar la existencia de sensores «moleculares» casi selectivos en los nociceptores: TRPV1 y TRPV2 para el calor; para el frío TRPM8, TRPA1, además de canales KCNK (TREK-1 y TRAAK)77,78. La nocicepción mecánica está en relación con la expresión de canales TRPV2, TRPA1 y miembros de las familias KCNK y ASIC. En la nocicepción química son de especial relevancia los TRPA1. Además, todos los nociceptores expresan una gran variedad de canales de Ca2+ voltaje-dependientes, de tipo N-, P/Q y T, y de canales de Na+ voltaje-dependientes79. Sin embargo, los datos experimentales recientes sugieren que la asociación canal iónico-nociceptor no es tan específica como se propuso originalmente80: el mismo canal puede activarse por varias formas de energía, y sensores moleculares para un tipo de estímulo se coexpresan con otros. Así pues, el estímulo nociceptivo resultante sería el resultado de una expresión combinatoria característica de canales iónicos que determina la transducción de impulso. Además de los canales iónicos, el ambiente químico que rodea a los nociceptores determina en gran medida su función. Las interleucinas, el NGF o las prostaglandinas, bradiquinina o serotonina, entre otros, son de capital importancia81.

A nivel central, los nociceptores Aδ terminan en las láminas i y v, mientras que los nociceptores C lo hacen a la lámina i y a la porción dorsal de la lámina ii; las fibras no-peptidérgicas lo hacen en la parte central de la lámina ii77. A este nivel, la señalización mediada por el glutamato/receptores NMDA es esencial para el dolor agudo, al igual que la desinhibición mediada por las interneuronas GABA-érgicas o glicinérgicas. Recientemente, está ganando un papel prioritario en la regulación de los estímulos nociceptivos en el asta posterior de la médula el sistema BDNF/TrkB así como algunos canales iónicos de tipo P/Q81.

Mecanorreceptores

Además de fibras nerviosas nociceptivas, el DIV contiene mecanorreceptores en las láminas más externas del DIV que, por su morfología, pueden identificarse con corpúsculos de Pacini, de Ruffini y órganos de Golgi tendón47,74. El número de estas formaciones está aumentado en los DIV patológicos12,47,72.

Inervación simpática del disco intervertebral

Las fibras simpáticas posganglionares del DIV provienen de los ganglios de las cadenas simpáticas laterovertebrales y alcanza el DIV, bien a través del nervio sinuvertebral, bien de forma independiente mediante filetes que se desprenden de los ramos comunicantes grises. Al igual que en el caso de las fibras sensitivas, las fibras simpáticas se localizan exclusivamente en las capas más externas del anillo fibroso. La naturaleza simpática de estas fibras se ha podido establecer por su disposición perivascular y la expresión de algunos péptidos específicos del sistema simpático como el VIP o la sinaptofisina46. Además de la función efectora vasomotora, las fibras simpáticas parecen desempeñar un papel en el dolor neuropático10,82.

Ontogenia de la inervación del disco intervertebral

La ontogenia de la inervación del DIV ha sido estudiada con detalle por Malinsky en embriones humanos utilizando técnicas de impregnación argéntica41. No existen datos sobre este aspecto utilizando técnicas más específicas. Los DIV humanos presentan inervación a partir de los 3 meses de vida intrauterina. Las fibras nerviosas se localizan en el anillo fibroso, acompañando casi siempre a los vasos sanguíneos, y se arborizan de una manera muy simple. Su número y complejidad estructural aumentan con el desarrollo y, en el periodo fetal tardío, pueden observarse receptores encapsulados ovales en la superficie del DIV. Durante el periodo posnatal también se encuentran diferentes tipos de receptores no encapsulados en las láminas superficiales del anillo, alrededor de los vasos y libres en el tejido conectivo peridiscal. Según este autor, el morfotipo de receptor nervioso es diferente en jóvenes que en adultos; a esta edad describe hasta 5 tipos diferentes de terminaciones nerviosas, predominando las formas arborescentes en jóvenes y las agrupaciones en paralelo en adultos.

Regulación de la densidad de la inervación del disco intervertebral: neurotrofinas

La densidad de la inervación de los tejidos periféricos se establece durante el desarrollo y está determinada por la síntesis y liberación en ellos de moléculas con propiedades neurotróficas y neurotrópicas, de las que las más importantes pertenecen a la familia de las neurotrofinas. Esta está formada por el factor de crecimiento nervioso (NGF), el factor de crecimiento derivado del cerebro (BDNF), la neurotrofina 3 y la neurotrofina 4. Estos factores actúan sobre las células, que responden a ellos mediante un receptor común de baja afinidad (p75NTR) y receptores específicos de alta afinidad denominados TrkA (para NGF), TrkB (para BDNF y neurotrofina 4) y TrkC (para neurotrofina 3)83–86.

Con carácter general, se acepta que la densidad de inervación sensitiva y simpática de un órgano o tejido guarda una relación directa con los niveles de neurotrofinas en él.

Las células del DIV son fuente y diana para las neurotrofinas, ya que son capaces de sintetizarlas y a la vez expresan receptores para ellas. Las células del núcleo pulposo, y en menor medida, las del anillo fibroso, expresan NGF87 y sus receptores de alta y baja afinidad TrkA y p75NTR87,88. En el DIV normal, todas las células expresan NGF y TrkA89. Sin embargo, Freemont et al. solo han detectado NGF, TrkA y p75NTR en los DIV degenerados50,90. Por otro lado, tanto el BDNF como su receptor TrkB se expresan en las células del DIV, y la expresión de BDNF está regulada por factores mecánicos8,71,91,92.

El NGF sintetizado en el DIV se conduce de manera retrógrada a los somas de las neuronas sensitivas de los ganglios raquídeos, que son en su mayoría nociceptivas, y potencia la síntesis de neuropéptidos relacionados con el dolor como SP o CGRP, y del propio BDNF. Este BDNF se conduce de manera anterógrada al asta posterior de la médula espinal y regula la transmisión sináptica del dolor a este nivel. Por último, la expresión de neurotrofinas y sus receptores en las células del anillo fibroso y del núcleo pulposo sugiere la existencia de mecanismos autocrinos o paracrinos dentro del DIV.

Nervios, neurotrofinas, factores proinflamatorios y dolor discógeno

En los DIV patológicos, especialmente en los dolorosos, se ha observado que la inervación es mayor y que las fibras nerviosas nociceptivas crecen en zonas normalmente aneurales, es decir, llegan a las capas más profundas del anillo fibroso e incluso alcanzan el núcleo pulposo8,71. La neoinervación habitualmente acompaña al tejido de granulación que en un intento reparativo invade las fisuras del DIV16,36,37. El perfil inmunohistoquímico de las fibras nerviosas y las neuronas que inervan los DIV patológicos es idéntico al de las que inervan los DIV normales; por lo tanto, las diferencias entre los patrones de la inervación del DIV normal y patológico son cuantitativas, y no cualitativas11,13,42,43,93–96.

Un aspecto importante en la etiopatogenia del dolor de origen discógeno es que la hiperinervación por fibras nociceptivas del DIV patológico coincide con un aumento de los niveles de NGF97. Además, hay cada vez más pruebas de que las fibras simpáticas también están incrementadas en los DIV degenerados; las fibras simpáticas también dependen del NGF98. NGF, BDNF, TrkA, TrkB y p75NTR están presentes, o sus niveles incrementados, en los DIV degenerados y, especialmente si además estos son dolorosos50,89,90,92,98, lo que explicaría, al menos parcialmente, la existencia de hiperinervación en los discos patológicos.

Por otro lado, los DIV patológicos colonizan por células inflamatorias. El NGF es producido, secretado y liberado por eosinófilos, mastocitos, linfocitos y fibroblastos sinoviales, condrocitos y macrófagos97,99–101. Una vez liberado en el DIV, puede seguir cualquiera de las vías antes comentadas e inducir los efectos sobre el crecimiento axónico y la síntesis de neuropéptidos algógenos (fig. 2).

Figura 2.
(0,3MB).

Representación esquemática de los posibles mecanismos implicados en la regulación de la densidad de inervación del DIV y en la génesis del dolor discogénico. (1) Las células del DIV normal producen NGF y BDNF. Pero además, cuando en el DIV se desarrollan fenómenos inflamatorios, las células del DIV liberan citoquinas proinflamatorias (TNFα, interleucina 1, etc.) que actúan sobre los macrófagos y los mastocitos para estimular la producción de NGF. (2) Como consecuencia de esto las células del DIV aumentan la producción de NGF y SP. (3) Los niveles elevados de NGF pueden ser transportados de forma retrógrada a las neuronas de los ganglios raquídeos (GR), o estimular localmente a los mastocitos y macrógafos creando un mecanismo de feedback positivo local. (4) Los niveles aumentados de NGF en el DIV, así como la degradación parcial de los agrecanos que contiene, llevan al crecimiento de fibras nerviosas nociceptivas en el interior del DIV, y posiblemente en un transporte anterógrado de moléculas al DIV que intervienen en el mantenimiento del dolor. (5) Además, el NGF actuando sobre las neuronas sensitivas de los GR que expresan TrkA induce la expresión de péptidos relacionados con el dolor (SP y CGRP) y de BDNF. (6) La transmisión sináptica en las láminas i y ii del asta posterior de la médula espinal es mediada por SP y CGRP. Además, el BDNF producido en los GRs se libera también a las mismas láminas medulares para modular la transmisión del dolor. Estas complejas redes son capaces de originar y mantener el dolor que se origina en el DIV.

Conclusiones

El DIV en condiciones fisiológicas está escasamente inervado y las fibras que contiene se limitan a las láminas más externas del AF y parte central de los PC. El resto del AF y el NP carecen de inervación. La inervación del DIV deriva de ramas del nervio sinuvertebral, de nervios que tienen origen de los ramos ventrales de los nervios espinales y de 2 densos plexos localizados en los ligamentos común anterior y posterior, los cuales se conectan formando un plexo lateral. El plexo anterior está formado por ramas de los troncos simpáticos y de los ramos comunicantes grises, y el plexo posterior deriva de los nervios sinuvertebrales. Ambos plexos están conectados por un plexo lateral menos definido formado por ramas de los ramos comunicantes grises. Las fibras sensitivas que inervan el disco son principalmente nociceptivas y, en menor proporción, mecanoceptivas. Las fibras simpáticas proceden de los ganglios de las cadenas simpáticas laterovertebrales y, del mismo modo que el resto de las fibras, están confinadas en las capas más externas del AF.

En los discos degenerados y, especialmente en aquellos que son dolorosos, se ha observado una neoinervación que acompaña al tejido de granulación reparativa en las fisuras radiales. La hiperinervación en estos discos patológicos se extiende a regiones que fisiológicamente son aneurales como la parte interna del AF o el NP.

El perfil inmunohistoquímico de las fibras que inervan los discos dolorosos es similar a la de los discos normales, de tal manera que las diferencias en la inervación con los discos patológicos es cuantitativa más que cualitativa.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Bibliografía
[1]
N. Boos,S. Weissbach,H. Rohrbach,C. Weiler,K.F. Spratt,A.G. Nerlich
Classification of age- related changes in lumbar intervertebral discs
[2]
P.P. Raj
Intervertebral disc: anatomy-physiology- pathophysiology- treatment
[3]
S. Roberts,E. Evans,J. Trivedi,J. Menage
Histology and pathology of the human intervertebral disc
J Bone Joint Surg Am, 88 (2006), pp. 10-14 http://dx.doi.org/10.2106/JBJS.F.00897
[4]
K. Ito,M. Aebi,M. Alini
Aging and degeneration: cause and effect of intervertebral disc damage?
Lumbar Disc Herniation, pp. 72-83
[5]
N. Bogduck
Nerves of the lumbar spine
The lumbar spine and back pain, pp. 61-88
[6]
L.L. Wiltse
History of lumbar spine surgery
Lumbar spine surgery, pp. 5-23
[7]
H. Yoshizawa,J.P. O’Brien,J. Smith,M. Trumper
The neuropathology of intervertebral discs removed for low back pain
J Pathology, 132 (1980), pp. 95-104
[8]
A.J. Freemont
The cellular pathobiology of the degenerate intervertebral disc and discogenic back pain
Rheumatol (Oxford), 48 (2009), pp. 5-10
[9]
J. Garcia-Cosamalón,M.E. del Valle,M.G. Calavia,O. Garcia-Suarez,A. Lopez-Muniz,J. Otero
Intervertebral disc, sensory nerves and neurotrophins: who is who in discogenic pain?
[10]
T.F. Alamin,V. Agarwal
The mechanisms of pain from intervertebral discs
The lumbar intervertebral disc, pp. 40-52
[11]
M.F. Brown,M.V.J. Hukkanen,McCarthy I.D.,D.R. Redfern,J.J. Batten,H.V. Crock
Sensory and simpathetic innervation of the vertebral endplate in patients with degenerative disc disease
J Bone Joint Surg Br, 79 (1997), pp. 147-153
[12]
M.H. Coppes,E. Marani,R.T. Thomeer,G.J. Groen
Innervation of “painful” lumbar discs
Spine, 22 (1997), pp. 2342-2350
[13]
A.J. Freemont,T.E. Peacock,P. Goupille,J.A. Hoyland,J. O’Brien,M.I. Jayson
Nerve ingrowth into diseased intervertebral disc in chronic back pain
Lancet, 350 (1997), pp. 178-181
[14]
B.K. Jee,S. Surendran,K.M. Park,W.K. Lee,C.W. Han,Y.Y. Kim
Role of tumor necrosis factor- alfa, interleuquin-8, and dexamethasone in the focal adhesion kinase expression by human nucleus pulposus cells
[15]
E. Kappa,M. Gronblad,S. Holm,P. Liesi,S. Murtomaki,H. Vanharanta
Neural elements in the normal and experimental injuried porcine intervertebral disk
Eur Spine J, 3 (1994), pp. 135-142
[16]
R.J. Moore
Animal models in the study of degenerative disc disease
Degenerative disc disease, pp. 303-312
[17]
O.L. Osti,R.J. Moore
Biochemistry and histology of the intervertebral disc: animal model of disc degeneration
The lumbar spine, pp. 281-285
[18]
O.L. Osti,B. Vernon-Roberts,R. Moore,R.D. Fraser
Annulus tears and intervertebral disc degeneration in the human lumbar spine: a post mortem study of 135 discs
J Bone Joint Surg Br, 74 (1992), pp. 678-682
[19]
O.L. Osti,B. Vernon-Roberts,R.D. Fraser
Anulus tears and intervertebral disc degeneration. An experimental study using an animal model
Spine, 15 (1990), pp. 762-767
[20]
H.V. Crock
Internal disc disruption
Degenerative disc disease, pp. 63-73
[21]
R. Deyo
Practice variations, treatment fads, rising disability. Do we need a new clinical research paradigma?
Spine, 18 (1993), pp. 2153-2162
[22]
R.I. Harris,I. Mcnab
Structural changes in the lumbar intervertebral discs. Their relationship to low back pain and sciatica
J Bone Joint Surg Br, 36 (1954), pp. 304-322
[23]
K. Hurri,J. Karppinen
Discogenic pain
[24]
A. Maetzel,L. Li
The economic burden of low back pain: a review of studies published between 1996-2001
Best Prac Res Clin Rheumatol, 16 (2002), pp. 23-30
[25]
K. Olmarker
Neovascularización and neoinervation of subcutaneous placed nucleus pulposus and the inhibitory effects of certain drugs
Spine, 30 (2005), pp. 1501-1504
[26]
H.E. Pedersen,C.F. Blunck,E. Gardner
The anatomy of lumbosacral posterior rami and meningeal branches of spinal nerves (sinu-vertebral nerves)
J Bone Joint Surg Am, 38 (1956), pp. 377-391
[27]
K. Takashashi,A. Aoki,S. Ohtori
Resolving discogenic pain
Eur Spine J, 4 (2008), pp. S428-S431
[28]
B.P.B. Tow,W.K. Hsu,J.C. Wang
Disc regeneration: a glimpse of the future
Clin Neurosurg, 54 (2006), pp. 122-128
[29]
H. Brisby
Pathology and possible mechanics of nervous system response to disc degeneration
J Bone Joint Surg Am, 88 (2006), pp. 68-71 http://dx.doi.org/10.2106/JBJS.E.01282
[30]
C. Hirsch,F. Schajowicz
Studies on structural changes in the lumbar annulus fibrosus
Acta Orthop Scand, 22 (1953), pp. 184-231
[31]
N. Bogduck
The innervation of the lumbar spine
[32]
B. Vernon-Roberts,R.J. Moore,R.D. Fraser
The natural history of age-related disc degeneration. The pathology and sequelae of tears
[33]
D.S. Bidros,P. Steinmetz,D.K. Resnick
Pathophysiology and treatment of low back pain
Surgical management of low pain, pp. 7-15
[34]
Alf. Nachemson
Is there such a thing as degenerative disc desease?
Degenerative disc disease, pp. 1-5
[35]
T. Palmgren,M. Gronblad,J. Virri,S. Seitsalo,M. Ruuskanen,E. Karaharju
Inmunohistochemical demostration of sensory and autonomic nerve terminals in herniated lumbar disc tissue
Spine, 21 (1996), pp. 1301-1306
[36]
B. Peng,J. Hao,S. Hou,W. Wu,D. Jiang,X. Fu
Possible pathogenesis of painful intervertebral disc degeneration
[37]
B. Peng,W. Wu,X. Hou,P. Li,C. Zhang,Y. Yang
The patogenesis of discogenic low back pain
J Bone Joint Surg Br, 87 (2005), pp. 62-67
[38]
Rodicio JL. Anatomía comparada del nervio sinuvertebral de Luschka e inervación del disco intervertebral [tesis doctoral]. Valladolid: Facultad de Medicina. Universidad de Valladolid; 1960.
[39]
G. Schmorl,H. Junghanns
The human spine in health and disease
Grune & Stratton, (1957)
[40]
G. Wiberg
Back pain in relation to the nerve supply of the intervertebral discs
Acta Orthop Scand, 19 (1949), pp. 211-221
[41]
J. Malinsky
The ontogenetic development of nerve terminations in the intervertebral discs of man
Acta Anat, 38 (1959), pp. 96-113
[42]
I.K. Ashton,S. Roberts,D.C. Jaffray,J.M. Polak,S.M. Eisenstein
Neuropeptides in the human intervertebral disc
J Orthop Res, 12 (1994), pp. 186-192 http://dx.doi.org/10.1002/jor.1100120206
[43]
M.H. Coppes,E. Marani,R.T. Thomeer,M. Oudega,G.J. Groen
Innervation of annulus fibrosus in low back pain
Lancet, 336 (1990), pp. 189-190
[44]
D.S. Hickey,D.W.L. Hukins
Relation between the structure of the anulus fibrosus and the function and failure of the intervertebral disc
Spine, 5 (1980), pp. 100-106
[45]
Y.T. Konttinen,M. Gronbald,I. Antti-Poika,S. Seitsalo,S. Santavirta,M. Hukkanen
Neuroinmmunohistochemical analysis of peridiscal nociceptive neural elements
Spine, 15 (1990), pp. 383-386
[46]
T. Palmgren,M. Gronblad,J. Virri,E. Kääpä,E. Karaharju
An inmunohistochemical study of nerve structures in the annulus fibrosus of human normal lumbar intervertebral discs
Spine, 24 (1999), pp. 2075-2079
[47]
S. Roberts,S.M. Eisenstein,J. Menage,E.H. Evans,I.K. Ashton
Mechanoreceptors in intervertebral discs. Morphology, distribution, and neuropeptides
Spine, 20 (1995), pp. 2645-2651
[48]
S. Willenegger,A.E. Friess,J. Lang,M.H. Stoffel
Inmunohistochemical demonstration of lumbar intervertebral disc innervation in the dog
Anat Histol Embryol, 34 (2005), pp. 123-128 http://dx.doi.org/10.1111/j.1439-0264.2004.00593.x
[49]
M.A. Edgar
The nerve supply of the lumbar intervertebral disc
J Bone Joint Surg Br, 89 (2007), pp. 1135-1139 http://dx.doi.org/10.1302/0301-620X.89B9.18939
[50]
A.J. Freemont,A. Watkins,C.L. Maitre,P. Baird,M. Jeziorska,M.T. Knight
Nerve grow factor expression and innervation of the painful intervertebral disc
J Pathol, 197 (2002), pp. 286-292 http://dx.doi.org/10.1002/path.1108
[51]
G.J. Groen,B. Baljet,J. Drukker
Nerves and nerve plexus of the human vertebral column
Am J Anat, 188 (1990), pp. 282-296 http://dx.doi.org/10.1002/aja.1001880307
[52]
K. Higuchi,T. Sato
Anatomical study of lumbar spine innervation
Folia Morphol (Warsz), 61 (2002), pp. 71-79
[53]
M.A. Adams
Anatomy and physiology of the lumbar intervertebral disc and endplates
The lumbar intervertebral disc, pp. 9-19
[54]
N. Bogduck
The anatomy o f the lumbar intervertebral disc syndrome
Medical J Aust, 5 (1976), pp. 878-881
[55]
N. Bogduck
The sources of back pain
The lumbar spine and back pain, pp. 61-88
[56]
G. Lazhortes,J. Poulhes,J. Espagno
Etude sur les nerfs sinu-vertebraux lombaires. Le nerf de Roofe existe-t-il?
Compt Rend Assoc Anat 34a Réunion, 34 (1948), pp. 317-320
[57]
K. Suseki,Y. Takashashi,K. Takashashi,T. Chiba,M. Yamagata,H. Moriya
Sensory nerve fibres from lumbar intervertebral discs pass through rami communicantes
J Bone Joint Surg Br, 80 (1998), pp. 737-742
[58]
M. Adams,Bogduck,K. Burton
Nerves and blood supply to the lumbar spine
The biomechanics of back pain, pp. 43-48
[59]
Y. Aoki,Y. Takahashi,K. Takahashi,T. Chiba,M. Kurokawa,T. Ozawa
Sensory innervation of the lateral portion of the lumbar intervertebral discs in rats
[60]
N. Bogduck
The lumbar disc and low back pain
Neurosurg Clin North Am, 2 (1991), pp. 791-806
[61]
Y. Aoki,S. Ohtori,K. Takahashi,H. Ino,Y. Takahashi,T. Chiba
Innervation of the lumbar intervertebral disc by nerve growth factor-dependent neurons related to inflammatory pain
Spine, 29 (2004), pp. 1077-1081
[62]
S. Ohtori,K. Takashashi,T. Chiba,M. Yamagata,H. Sameda,H. Moriya
Sensory innervation of the dorsal portion of the lumbar intervertebral discs in rats
Spine, 26 (2001), pp. 946-950
[63]
H. Sameda,Y. Takashashi,K. Takashashi,T. Chiba,S. Ohtori,H. Moriya
Dorsal ganglion neurons with dichotomizing afferent fibres to both the lumbar intervertebral disc and groin skin
J Bone Joint Surg Br, 85 (2003), pp. 600-603
[64]
H. Takashashi,H. Suguro,Y. Okazima,M. Motegi,Y. Okada,T. Kakiuchi
Inflammatory cytokines in the herniated disco of the lumbar spine
Spine, 21 (1996), pp. 218-224
[65]
Y. Takashashi,Y. Nakajima,T. Sakemoto,H. Moriya,K. Takahashi
Capsaicin applied to rat lumbar intervertebral disc causes extravasation in the groin skin: a possible mechanism of referred pain of the intervertebral disc
Neurosci Lett, 161 (1993), pp. 1-3
[66]
S. Ohtori,Y. Takahashi,K. Takahashi,M. Yamagata,T. Chiba,K. Tanaka
Sensory innervation of the dorsal portion of the lumbar intervertebral disc in rats
Spine, 24 (1999), pp. 2295-2299
[67]
S. Nakamura,K. Takahashi,Y. Takahashi,M. Yamagata,H. Moriya
The afferent pathways of discogenic low-back pain: evaluation of L2 spinal infiltration
J Bone Joint Surg Br, 78 (1996), pp. 606-612
[68]
S. Ohtori,K. Takashashi,M. Yamagata,H. Sameda,H. Moriya,T. Chiba
Neurons in the dorsal root ganglia of T13, L1 and L2 innervate the dorsal portion of lower lumbar discs in rats
J Bone Joint Surg Br, 83 (2001), pp. 1191-1194
[69]
Y. Takashashi,T. Chiba,M. Kurokawa,Y. Aoki,K. Takahashi,M. Yamagata
Stereoscopic structure of sensory nerve fibers in the lumbar spine and related tissues
[70]
G.H. Connaly,S.H. Sanders
Predicting low back pain patients’ response to lumbar sympathetic nerve blocks and interdisciplinary rehabilitation: the role of pre-treatment over pain behaviour and cognitive coping strategies
Pain, 44 (1991), pp. 139-146
[71]
J.J. Ivanusic
The evidence for the spinal segmental innervation of bone
Clin Anat, 20 (2007), pp. 956-960 http://dx.doi.org/10.1002/ca.20555
[72]
A. Fagan,R. Moore,R. Vernon,P. Blumbergs,R. Fraser
The innervation of the intervertebral disc: a cuantitative analysis
[73]
J.C. Lotz,J.A. Ulrich
Innervation, inflammation, and hipermovility may characterize pathologic disc degeneration: review of animal model data
J Bone Joint Surg Am, 88 (2006), pp. 76-82 http://dx.doi.org/10.2106/JBJS.F.00568
[74]
A. Dimitroulias,C. Tsonidis,K. Natsis,I. Venizelos,S.N. Djau,P. Tsitsopoulos
An inmunohistochemical study of mechanoreceptors in lumbar spine intervertebral disc
J Clin Neurosci, 17 (2010), pp. 742-745 http://dx.doi.org/10.1016/j.jocn.2009.09.032
[75]
J.A. Vega,O. Garcia-Suarez,J.A. Montaño,B. Pardo,J.M. Cobo
The Meissner and pacinian sensory corpuscles revisited new data from the last decade
Micros Res Tech, 72 (2009), pp. 299-309
[76]
R.A. Meyer,M. Ringkamp,J.N. Campbell
Peripheral mechanisms of cutaneus nociception
Wall and Melzack's texbook of pain, pp. 3-34
[77]
B. Nilius,G. Owsianik,T. Voets,J.A. Peters
Transiet receptor potential cation channels in disease
Physiol Rev, 87 (2007), pp. 165-217 http://dx.doi.org/10.1152/physrev.00021.2006
[78]
J. Noël,K. Zimmermann,J. Busserolles,E. Deval,A. Alloui,S. Diochot
The mechano-activated K+channels traak and trek-1 control both warm and cold perception
EMBO J, 28 (2009), pp. 1308-1318 http://dx.doi.org/10.1038/emboj.2009.57
[79]
K. Zimmerman,A. Leffler,A. Babes,C.M. Cendan,R.W. Carr,J. Kobayashi
Sensory neuron sodium channel Nav 1.8 is essentials for pain at low temperatures
Nature, 447 (2007), pp. 855-858 http://dx.doi.org/10.1038/nature05880
[80]
C. Belmonte,F. Viana
Molecular and cellular limits to somatosensoty specificity
Mol Pain, 4 (2008), pp. 77
[81]
A.I. Bausman,D.M. Bautista,G. Scherrer,D. Julius
Cellular and molecular mechanisms of pain
[82]
Y. Takashashi,A. Sato,S.I. Nakamura,K. Suseki,K. Takahashi
Regional correspondence between the ventral portion of the lumbar intervertebral disc and the groin mediated by a spinal reflex. A possible basis of discogenic referred pain
Spine, 23 (1998), pp. 1853-1858
[83]
I. Fariñas
Neurotrophin actions during the development of the peripheral nervous system
Micros Rev Tech, 45 (1999), pp. 233-242
[84]
R. Levi-Montalchini
The nerve grow factor 35 years later
Science, 237 (1987), pp. 1154-1162
[85]
G.R. Lewin,Y.A. Barde
Physiology of the neurotrophins
Annu Rev Neurosci, 19 (1996), pp. 289-317 http://dx.doi.org/10.1146/annurev.ne.19.030196.001445
[86]
L.F. Reichardt
Neurotrophin-regulated signalling pathways
Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci, 361 (2006), pp. 1545-1564 http://dx.doi.org/10.1098/rstb.2006.1894
[87]
Y. Abe,K. Akeda,H.S. An,Y. Aoki,R. Pichika,C. Muehleman
Proinflammatory cytokines stimulate the expression of nerve growth factor by human intervertebral disc cells
[88]
A. Gigante,C. Bevilacqua,A. Pagnotta,S. Manzotti,A. Toesca,F. Greco
Expression of NGF, TrKa and p75 in human cartilage
Eur J Histochem, 47 (2003), pp. 339-344
[89]
D. Purmessur,A.J. Freemont,J.A. Hoyland
Expression and regulation of neurotrophins in the nondegenerate and degenerate human intervertebral disc
Arthritis Res Ther, 10 (2008), pp. R99 http://dx.doi.org/10.1186/ar2487
[90]
A.J. Freemont,M. Jeziorska,J.A. Hoyland,P. Rooney,S. Kumar
Mast cells in the pathogenesis of chronic back pain: a hypothesis
J Pahol, 197 (2002), pp. 281-285
[91]
L.M. Boyd,W.J. Richardson,J. Chen,V.B. Kraus,A. Tewari,L.A. Setton
Osmolarity regulates gene expression in intervertebral disc cells determined by gene array and real time quantitative RT-PCR
Ann Biomed Eng, 33 (2005), pp. 1071-1077 http://dx.doi.org/10.1007/s10439-005-5775-y
[92]
H.E. Gruber,J.A. Ingram,G. Hoelscher,N. Zinchenko,H.J. Norton,E.N. Hanley Jr.
Brain-derived neurotrophic factor and its receptor in the human and the sand rat intervertebral disc
Arthritis Res Ther, 10 (2008), pp. R82 http://dx.doi.org/10.1186/ar2456
[93]
W.E.B. Johnson,B. Caterson,S.M. Eisenstein,S. Roberts
Human intervertebral disc aggrecan inhibits endothelial adhesion in cell migration in vitro
Spine, 30 (2005), pp. 1139-1147
[94]
W.E. Johnson,E. Evans,J. Menage,S.M. Eisenstein,A. El Haj,S. Roberts
Inmunohistochemical detection of Schwann cells in innervated and vascularized human intervertebral discs
Spine, 26 (2001), pp. 2550-2557
[95]
J. Melrose,S. Roberts,S. Smith,J. Menage,P. Ghosh
Increase nerve and blood vessel ingrowth associated with proteoglycan depletion in an ovine anular lesion model of experimental disc degeneration
Spine, 27 (2002), pp. 1278-1285
[96]
Y. Takashashi,S. Ohtori,K. Takashashi
Peripheral nerve of afferent fibres innervating the lumbar spine in rats
[97]
Y. Kokubo,K. Uchida,S. Kobayashi,T. Yayama,R. Sato,H. Nakajima
Herniated and spondylotic intervertebral discs of the human cervical spine: histological and inmunohistological findings in 500 bloc surgical samples. Laboratory investigation
J Neurosurg Spine, 9 (2008), pp. 285-295 http://dx.doi.org/10.3171/SPI/2008/9/9/285
[98]
T. Takebayashi,J.M. Cavanaugh,S. Kallakuri,C. Chen,T. Yamashita
Sympathetic afferent units from lumbar intervertebral discs
J Bone Joint Surg Br, 88 (2006), pp. 554-557 http://dx.doi.org/10.1302/0301-620X.88B4.17194
[99]
S. Bonini,G. Rasi,M.L. Bracci-Laudiero,A. Procoli,L. Aloe
Nerve grow factor: neurotrophin or cytokine?
Int Arch Allergy Immunol, 131 (2003), pp. 80-84 http://dx.doi.org/70922
[100]
J.A. Vega,O. Garcia-Suarez,A. Germaná
Vertebrate thymus and the neurotrophin system
Int Rev Cytol, 237 (2004), pp. 155-204 http://dx.doi.org/10.1016/S0074-7696(04)37004-X
[101]
J.A. Vega,O. Garcia-Suarez,J. Hannestad,M. Pérez- Pérez,A. Germana
Neurotrophins and the inmune system
J Anat, 203 (2003), pp. 1-19
Copyright © 2012. Sociedad Española de Neurocirugía
Neurocirugía

Suscríbase al Newsletter

Opciones de artículo
Herramientas
Política de cookies
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.