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Vol. 27. Núm. 3.Mayo - Junio 2016Páginas 103-154
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Vol. 27. Núm. 3.Mayo - Junio 2016Páginas 103-154
Investigación clínica
DOI: 10.1016/j.neucir.2015.07.002
Hematoma subdural crónico bilateral: análisis de una serie de 190 pacientes
Bilateral chronic subdural haematoma: Analysis of a series of 190 patients
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Miguel Gelabert-Gonzáleza,b,
Autor para correspondencia
miguel.gelabert.gonzalez@sergas.es

Autor para correspondencia.
, Eduardo Arán-Echabea,b, Francisco Javier Bandín-Diégueza,b, José María Santín-Amoa,b, Ramón Serramito-Garcíaa,b, Ángel Prieto-Gonzáleza,b, Alfredo García-Alluta,b
a Servicio de Neurocirugía, Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, Santiago de Compostela, España
b Departamento de Cirugía, Universidad de Santiago de Compostela, Santiago de Compostela, España
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Tabla 1. Características generales de las series estudio y control
Tabla 2. Complicaciones y resultados
Tabla 3. Análisis univariante de factores relacionados con la recidiva en hematomas bilaterales
Tabla 4. Series publicadas de HSC bilateral
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Resumen
Objetivos

Analizar las características clínicas, los factores de recidiva y el resultado quirúrgico de un grupo de pacientes con hematoma subdural crónico bilateral (HSCB) y compararlos con una serie de hematomas subdurales crónicos unilaterales (HSCU).

Pacientes y métodos

Estudio retrospectivo que incluye a 1.523 pacientes, tratados quirúrgicamente durante un período de 30 años, de un hematoma subdural crónico. Los pacientes se dividieron en 2 grupos: el de estudio formado por 190 pacientes que presentaban un HSCB y el control formado por 1.333 pacientes que presentaban un HSCB.

Resultados

La serie de estudio está formada por 126 varones (66,3%) y 64 mujeres (33,7%) con una edad media de 74,8±10,2 años. En el grupo control hay 870 varones (65,2%) y 463 mujeres (34,8%) con una edad media de 73,2%±12,1. El síntoma de inicio más frecuente fue el deterioro cognitivo en 63 pacientes (33,2%) en los bilaterales y en 416 (29,5%) en los unilaterales. Se produjeron 18 casos de recidiva (9,4%) en los bilaterales y 77 (5,7%) en los unilaterales (p=0,027). La mortalidad fue de 10 casos (5,2%) en los bilaterales y de 55 (4%) en el grupo control. Se encontraron como factores significativos de recidiva: sexo masculino (p=0,022), la ingesta de fármacos anticoagulantes/antiagregantes (p=0,032) y la mala situación clínica al ingreso (p = 0,039).

Conclusiones

El HSCB afecta de manera importante a los varones y la forma de presentación más habitual es la cefalea. Los factores más importantes que influyen en las recidivas son el sexo masculino, la ingesta de fármacos anticoagulantes/antiagregantes y la peor situación clínica al ingreso. Los índices de recidiva fueron significativamente superiores a los unilaterales.

Palabras clave:
Bilateral
Escala de Markwalder
Hematoma subdural crónico
Recidiva
Tomografía computarizada
Unilateral
Abstract
Objective

The aim of this study is to analyse the clinical findings and surgical results in a series of patients with bilateral chronic subdural haematoma (BCSDH), and compare the results with a series of patients treated for unilateral chronic subdural haematoma (UCSDH).

Patients and methods

A retrospective study was performed on 1523 patients diagnosed and surgically treated for chronic subdural haematoma over a period of 30 years. Patients were divided into 2 groups: The study group consisting of 190 patients operated on for a BCSDH and the control group consisting of patients operated on for an UCSDH (1333 cases).

Results

The patient series included 126 males (66.3%) and 64 females (33.7%), with a mean age at diagnosis of 74.8±10.2. The control group consisted of 870 males (65.2%) and 463 women (34.8%), with a mean age of 73.2±12.1. The most common presenting symptoms was cognitive impairment in 63 patients (33.2%) with BCSDH and 416 (29.5%) with UCSDH. Recurrence rates were 9.4% (18 patients) and 5.7% (77 patients) in unilateral and bilateral haematomas, respectively. The mortality was 10 patients (5.2%) with BCSDH and 55(4%) with UCSDH. Factors significantly related to recurrence in the univariate analysis were being male (P=.040), anticoagulant/antiplatelet therapy (P=.032), and poor neurological status at admission (P=.039).

Conclusions

This study indicates that BCSDH is more frequent in males, and the most common presentation is headache. The most important factors influencing recurrences are being male, intake of anticoagulant-antiaggregant drugs, and worse clinical status at admission.

Keywords:
Bilateral
Markwalder scale
Chronic subdural haematoma
Recurrence
Computed tomography
Unilateral
Texto Completo
Introducción

El hematoma subdural crónico (HSC) es una colección de productos de degradación sanguínea en el espacio subdural. Afecta fundamentalmente a personas de edad avanzada sobre todo a partir de la 7.ª década de la vida y se trata de un proceso cada vez más frecuente en los servicios de neurocirugía. Sin lugar a dudas, en los próximos años será el primer procedimiento neuroquirúrgico, por delante de los tumores primarios y metastásicos1,2. El tratamiento incluye procedimientos no quirúrgicos, como el empleo de esteroides o manitol, que habitualmente requieren un mayor período de tiempo para la mejoría de los síntomas y una hospitalización más prolongada3. Sin embargo, la mejor opción terapéutica es el drenaje quirúrgico, con una amplia oferta de procedimientos entre los que se incluyen el agujero de trépano con o sin drenaje4, «twist-drill» y drenaje5, craneotomía más o menos amplia6, etc. Los métodos quirúrgicos permiten una rápida recuperación de la sintomatología con poca morbimortalidad a pesar de tratarse de pacientes de edad avanzada4–6.

Aunque el HSC bilateral representa entre el 10 y el 20% de todos los hematomas subdurales4,7, existen en la literatura pocas series que analicen las características clínicas y de tratamiento de estos hematomas7–9, y la mayoría de las referencias encontradas son escasas en número de pacientes o hacen mención a casos clínicos con alguna peculiaridad10,11. Se trata de hematomas que aparecen habitualmente en pacientes de más edad, con alteraciones de la coagulación y que tienen una evolución clínica más rápida que los unilaterales, por lo que deben ser tratados con mayor prontitud12.

Revisamos una serie de 190 casos de HSC bilateral intervenidos en un periodo de 30 años, analizando sus características clínicas y resultados posquirúrgicos.

Pacientes y método

Realizamos un estudio observacional, retrospectivo y descriptivo que incluyó a los pacientes intervenidos en nuestro servicio de un HSC a lo largo de un periodo de 30 años (1985-2014). El grupo de estudio está formado por los pacientes intervenidos de un HSC bilateral, y el grupo control constituido por los pacientes operados de un HSC unilateral.

Analizamos las características epidemiológicas, antecedentes personales, los síntomas de inicio y el tiempo de evolución y la situación clínica de los pacientes de acuerdo con la escala de Markwalder13: grado 0: ausencia de déficits neurológicos; grado 1: paciente consciente y orientado y con sintomatología mínima como cefalea, ausencia o déficit neurológico mínimo tal como asimetría en los reflejos; grado 2: paciente confuso y desorientado con déficit neurológico variable; grado 3: paciente estuporoso pero con respuesta a estímulos dolorosos, déficit neurológico grave y grado 4: paciente en coma sin respuesta a estímulos dolorosos, posturas de descerebración o decorticación. Así mismo, se revisaron los resultados postoperatorios y las complicaciones quirúrgicas. Todos los pacientes fueron diagnosticados empleando tomografía computarizada (TC) y fueron intervenidos quirúrgicamente mediante la realización bilateral de uno o 2 agujeros de trépano, lavado de la cavidad subdural con suero fisiológico e implantación de un drenaje subdural entre 24 y 72 h en función de su débito.

Se consideró recidiva del hematoma en aquellos casos en los que a un empeoramiento de la sintomatología se asoció una imagen de TC característica de HSC y que obligó a una reintervención quirúrgica.

El análisis estadístico se realizó con el programa SPSS, usando el test chi cuadrado. La comparación entre los 2 grupos se realizó empleando la prueba t de Student. Todas las variables se expresan en forma de media±desviación estándar. Las diferencias se consideraron significativas con un valor de p<0,05.

Para el estudio, se ha obtenido dictamen favorable del Comité Ético de Investigación Clínica de nuestra comunidad autónoma.

Resultados

Entre el 1 de enero de 1985 y el 31 de diciembre de 2014, hemos tratado quirúrgicamente en nuestro servicio un total de 1.523 HSC en pacientes mayores de 18 años, de los cuales 190 (12,4%) eran bilaterales.

Edad y sexo

La media de edad en el grupo de hematomas bilaterales fue de 74,8±10,2 (rango 38-97), siendo en los unilaterales de 73,2 ± 11,1 (rango 18-104). La relación varón/mujer fue de 2:1 en los casos bilaterales (66,3 vs. 33,7%) y de 1,9:1 en los unilaterales, sin observarse diferencia significativa entre ambos grupos.

Antecedentes personales

En 134 casos (70,5%) del grupo bilateral, se pudo constatar un antecedente traumático, con un intervalo de tiempo antes del diagnóstico entre 15 y 130 días (media 50,1±12,7). En el grupo control, el traumatismo previo se registró en 1.048 pacientes (75,8%) con un intervalo de tiempo entre 17 y 114 días (media 53,2±15,1), sin observarse diferencias significativas. El 35,7% de los pacientes (68 casos) tomaban fármacos anticoagulantes/antiagregantes, cifra significativamente superior al 23,2% (321 casos) del grupo unilateral (p=0,032). Así mismo, 4 pacientes (2,1%) tenían implantada una derivación ventrículo-peritonal, comparado con el 0,8% (11 casos) en el grupo unilateral. El resto de antecedentes se recogen en la tabla 1.

Tabla 1.

Características generales de las series estudio y control

Variables  Ambas series  Bilateral  Unilateral 
Edad rango (media)  16-104 (74,1)  38-97 (75,8)  16-104 (73,2)  NS 
Sexo V/M  996/527  126/64  870/463  NS 
Antecedentes personales n (%)
Traumatismo previo  1.182 (74,9)  134 (70,5)  1.048 (75,8)  NS 
Anticoagulación/antiagregación  389 (24,8)  68 (35,7)  321 (23,2)  <0,05 
Etilismo  147 (9,3)  22 (11,5)  125 (9)  NS 
Hipertensión arterial  386 (24,6)  42 (22,2)  344 (24,8)  NS 
Portador de derivación de LCR  12 (0,7)  4 (2,1)  11 (0,8)  NS 
Hemopatía grave  15 (1)  2 (1,1)  13 (0,9)  NS 
Síntoma de inicio n (%)
Deterioro cognitivo  479 (30,5)  63 (33,2)  416 (29,5)  NS 
Déficit neurológico  468(30,4)  60 (33,1)  408 (29,4)  NS 
Cefalea  400 (25,4)  45 (24,3)  355 (25,5)  NS 
Crisis epiléptica  128 (8,1)  9 (4,7)  119 (8,6)  NS 
Coma  64 (4)  9 (4,7)  55 (3,9)  NS 
Otros  33 (2)  4 (2,1)  29 (2)   
Escala de Markwalder n (%)
Grado 0  32 (1,9)  5 (2,6)  30 (2,1)  NS 
Grado 1  341 (21,7)  31 (16,3)  310 (22,5)  NS 
Grado 2  803 (51,3)  102 (53,7)  701 (50,8)  NS 
Grado 3  333 (21,3)  43 (22,7)  290 (21)  NS 
Grado 4  60 (3,8)  9 (4,7)  51 (3,6)  NS 
Sintomatología

La forma de presentación clínica más frecuente en ambos grupos fue el deterioro cognitivo, que afectó a 63 pacientes (33,2%) en el grupo de hematomas bilaterales y a 479 (30,5%) en los hematomas unilaterales. El desarrollo de un déficit neurológico se diagnosticó en 60 casos (33,1%) en el grupo bilateral y en 468 pacientes (29,4%) en el grupo unilateral, sin observarse diferencias significativas entre ambos (tabla 1). Con relación al grado clínico al diagnóstico, 138 pacientes (72,6%) presentaban sintomatología menor en el momento del diagnóstico (grados 0-2) en el grupo bilateral, y en el unilateral 1.041 (75,4%), sin encontrar diferencias significativas (tabla 1).

Tratamiento quirúrgico

Todos los pacientes del grupo de estudio fueron tratados mediante la realización de uno o 2 agujeros de trépano en cada hemicráneo, lavado de la cavidad con suero fisiológico, e implantación de un drenaje subdural mantenido entre uno y 3 días en función de su débito. Se empleó anestesia local en 151 cirugías (79,5%) y general en los 39 restantes (20,5%). Los pacientes con HSC unilateral fueron intervenidos mediante la práctica unilateral de uno o 2 agujeros de trépano, irrigación del espacio subdural con suero fisiológico y drenaje subdural mantenido entre uno y 3 días. Se empleó anestesia local en 1.219 pacientes (83,9%). En los 4 pacientes portadores de una derivación ventrículo-peritoneal, se procedió a elevar la presión de apertura de la válvula regulable en 3 casos y, en un paciente con válvula de presión baja, se ligó el catéter ventricular en el momento de la evacuación del hematoma y, posteriormente, se recambió el sistema valvular a presión media.

Resultados postoperatorios

Se presentaron 37 casos de complicaciones postoperatorias graves (19,4%): 19 casos correspondieron a diversas incidencias recogidas en la tabla 2 (figs. 1–3) y en los 18 pacientes restantes (9,4%) se produjo recidiva del hematoma, siendo esta en 16 casos unilateral y en 2 bilateral (20 hematomas); todos precisaron de la realización de una segunda cirugía para la resolución del hematoma. El tiempo transcurrido entre la primera cirugía y la reintervención quirúrgica por recidiva osciló entre 4 y 17 días (media 9,3) en los bilaterales. En el grupo control, las recidivas se registraron en 77 pacientes (5,7%), en un periodo de tiempo que osciló entre y 7 y 33 días (media 13,7), sin encontrarse diferencias significativas. Sin embargo, la incidencia de recidivas sí mostró diferencia entre los unilaterales y bilaterales (p<0,027). Los factores significativos de recidiva fueron: el sexo masculino (p=0,022), la ingesta de fármacos anticoagulantes/antiagregantes (p=0,042) y el peor estado clínico al ingreso (p=0,039) (tabla 3).

Tabla 2.

Complicaciones y resultados

Variables n (%)  Todos  Bilaterales  Unilaterales  Significación 
Recidiva  93 (6,1)  18 (9,4)a  77 (5,7)  p=0,027 
Hematoma intraparenquimatoso  6 (0,3)  1 (0,5)  5 (0,3)  NS 
Hematoma subdural agudo  7 (0,4)  3 (1,5)  4 (0,3)  NS 
Empiema subdural  9 (0,5)  1 (0,5)  8 (0,6)  NS 
Fístula LCR  4 (0,2)  2 (1)  2 (0,1)  NS 
Infarto cerebral  6 (0,3)  3 (1,5)  3 (0,2)  NS 
Neumoencéfalo a tensión  7 (0,4)  1 (0,5)  6 (0,4)  NS 
Complicaciones médicas  76 (4,9)  8 (4)  67 (5)  NS 
Mejoría clínica  1402 (92)  169 (88,9)  1237 (92,7)  NS 
Fallecimiento  65 (4,2)  10 (5,2)  55 (4)  NS 
a

16 unilaterales (8,4%) y 2 bilaterales (1%).

Figura 1.
(0,18MB).

Tomografía computarizada sin contraste. A-B) Hematoma subdural crónico bilateral. C) A las 72h. D) A los 7 días de la cirugía, observándose resolución de los hematomas y el desarrollo de un infarto parietooccipital bilateral.

Figura 2.
(0,3MB).

Tomografía computarizada sin contraste. A-B) Hematoma subdural crónico bilateral. C-D) A las 24 h de la cirugía se aprecia resolución del hematoma derecho y hemorragia aguda sobre la cavidad del hematoma izquierdo. E-F) A las 3 semanas se observa resolución completa de los hematomas.

Figura 3.
(0,29MB).

Tomografía computarizada sin contraste. A-B) Hematoma subdural crónico bilateral. C-D) A las 4 h de la cirugía se observa importante neumoencéfalo bilateral. E-F) A los 7 y 21 días de la intervención.

Tabla 3.

Análisis univariante de factores relacionados con la recidiva en hematomas bilaterales

Factor  Resultado  Recidiva  Significación 
Edad      NS 
<70 años  55   
>70 años  135  12   
Sexo      0,022 
Varones  126  13   
Mujeres  64   
Anticoagulación-antiagregación      0,042 
Sí  68   
No  122  10   
Antecedente traumático      NS 
Sí  136  11   
No  54   
Etilismo      NS 
Sí  42   
No  148  14   
Grado de Markwalder      0,039 
Grado 0-II  138  12   
Grado III-IV  52   
Tipo de anestesia      NS 
Local  151  13   
General  39   

Se registraron 10 fallecimientos intrahospitalarios (5,2%): 3 casos debido al desarrollo de un hematoma subdural agudo con rápido deterioro del nivel de conciencia, 2 casos presentaron un infarto cerebral postevacuación (grados 2 de Markwalder al ingreso), 2 pacientes presentaron un hematoma intraparenquimatoso (grado 3), un paciente con insuficiencia renal crónica (grado 3) presentó un shock séptico, los otros 2 estuvieron relacionados con neumonía (grado 4) y evento tromboembólico (grado 1). En el grupo control la mortalidad fue de 55 casos (4%), sin encontrarse diferencias significativas entre ambas series.

En el momento del alta, 165 pacientes (86,9%) presentaban un grado de Markwalder entre 0-2 y los restantes 15 casos (7,9%) un grado 3. En el grupo control, al alta 1.237 pacientes (92,7%) se encontraban en grados 0-2 y únicamente 90 (6,5%) en grados 3-4, sin evidenciarse diferencias significativas entre ambos.

El análisis univariante comparando los pacientes con recidiva (n=18) y aquellos sin recidiva (n= 172) encontró relación significativa con el sexo, con la ingesta previa de anticoagulantes/antiagregantes y con el grado clínico al ingreso (tabla 3). Con relación a la mortalidad, únicamente se relacionó con una edad mayor de los pacientes fallecidos (78,2+10,9 vs. 71,3+11,3), y un peor estado clínico al ingreso, pero sin significación estadística.

Discusión

El HSC es una dolencia frecuente en los servicios de neurocirugía, sobre todo en los países más desarrollados, donde se produce un progresivo envejecimiento de la población2,14. La incidencia calculada oscila entre 1,72 y 14,1 casos por 100.000 habitantes/año, llegando hasta 7,35/100.00 habitantes en el grupo de edad de 70-79 años15–17. Karibe et al.18 encuentran en su serie de 1.445 pacientes con HSC que la incidencia en el grupo de edad entre 70-79 es de 20,6/100.000/año, que asciende a 127,1 casos en el grupo de pacientes mayores de 80 años. En la población general, Cousseau et al.16 obtienen una tasa bruta anual de 38 casos/100.000 habitantes, en el rango de edad de mayores de 80 años, que baja a 21 casos/100.000 habitantes en el intervalo 71-80 años, y de 12 casos/100.000 habitantes en el intervalo 61-70. Se apunta como factores favorecedores la atrofia cortical, espacios subaracnoideos amplios, inestabilidad postural, o la ingesta de fármacos anticoagulantes o antiagregantes19–21.

Epidemiología

La incidencia de HSC bilateral en nuestra experiencia representa el 12% de todos los hematomas subdurales, cifra significativamente inferior a la mayoría de series revisadas, donde este porcentaje oscila entre el 16 y el 26,3%9,22–24, con una tendencia a incrementar su incidencia a medida que aumenta la edad de la población estudiada7,22,23,25–28. En una reciente revisión sobre HSC en pacientes menores de 40 años, los bilaterales representan únicamente el 4,7% del total28, mientras que en la serie de Miranda et al.22 sobre 209 pacientes ancianos con una media de edad de 80,6 años (65-96) constituyen el 26,3% del total.

En nuestra revisión observamos un predominio de los varones sobre las mujeres (66,3%), como ocurre en todas las publicaciones de HSC, tendencia que se mantiene también y en cifras similares en las series de HSCB: oscila entre el 63,4% en la experiencia de Penchet et al.26 (con edad media de 71,7años) y el 78% de Tasai et al.7 (edad media de 75 años) (tabla 4).

Tabla 4.

Series publicadas de HSC bilateral

Características n (%)  Penchet et al.26  Tsai et al.7  Huang et al.9  Serie actual 
Sexo (varón/mujer)  1,7/1  3,5/1  4/1  2,1/1 
Edad media (rango)  71,3 (56-91)  75  67,44  74,8 
Traumatismo previo  32 (78)  32 (71)  18 (72)  134 (70,5) 
Etilismo crónico  0 (0)  2 (4)  3 (12)  22 (11,5) 
Tratamiento anticoagulante-antiagregante  9 (22)  11 (24)  5 (20)  68 (35,7) 
Hemopatía grave  8 (19,5)  4 (9)  0 (0)  2 (1,1) 
Deterioro cognitivo  27 (65,8)  18 (40)  12 (48)  63 (33,2) 
Cefalea  16 (39)  19 (42)  12 (48)  45 (24,3) 
Déficit neurológico  22 (53)  12 (27)a  7 (28)  60 (33,1) 
Crisis epiléptica  2 (4,9)  3 (7)  1 (4)  9 (4,7) 
Coma  4 (10)  18 (40)b  9 (4,7) 
Recidivas  5 (12,2)  4 (9)  7 (28)  18 (9,4) 
Morbilidad  6 (14,6)  3(6)  4 (16)  19 (10) 
Mortalidad  1 (2,4)  2 (4)  1 (4)  10 (5,2) 
a

Trastorno del lenguaje.

b

Alteración de la conciencia.

Antecedentes

El antecedente traumático registrado en el 71,5% de los pacientes es similar al de otras series de HSC bilateral donde oscila entre el 71 y el 78%7,26, y no difiere mucho con relación a los porcentajes obtenidos en series generales que incluyen hematomas uni- y bilaterales4,29.

En nuestra experiencia hemos encontrado 2 factores con riesgo alto de desarrollar un HSC bilateral con relación a los unilaterales: la ingesta de fármacos anticoagulantes/antiagregantes que es significativamente mayor en los pacientes con hematomas bilaterales comparados con los unilaterales. Esta diferencia también aparece recogida en la serie de Tsai et al.7, y en la experiencia de Huang et al. solo es significativa para la terapia antiagregante9. El otro factor diferencial entre bilaterales y unilaterales son los pacientes portadores de una válvula de derivación de líquido cefalorraquídeo, que aparece en el 2,1% de nuestros pacientes y que, sin embargo, no se menciona en otras series con este tipo de hematomas7,9,26.

Clínica

La forma de presentación clínica es muy variable en las diferentes publicaciones analizadas, aunque el deterioro cognitivo, la cefalea y el déficit motor aparecen en todas ellas en muy variados porcentajes. En nuestro estudio, el deterioro cognitivo aparece reflejado en el 33,2% de los pacientes, cifra ligeramente menor al 40% de la serie de Tasai et al.7 pero notablemente inferior al 65,8% de la de Penchet et al.26. Posiblemente esta diferencia tan abultada sea debida a que en esta revisión se incluyen las manifestaciones clínicas, y no el síntoma de inicio (tabla 4). El déficit neurológico que oscila entre el 27 y el 53% en las series analizadas7,9,26 significó el 33,1% en nuestra experiencia.

Tratamiento

El tratamiento de elección es la realización de uno o 2 agujeros de trépano, preferiblemente bajo anestesia local, seguidos del lavado de la cavidad subdural e implantación de un drenaje en la cavidad entre 24 y 72 h4,30–33. La mayoría de los pacientes van a tener una buena recuperación clínica en más del 80% de los casos y unos índices de mortalidad inferiores al 10% en la mayoría de las publicaciones, tanto de uni- como de bilaterales34–36. En nuestra revisión, la mortalidad fue de 10 pacientes (5,2%), de los cuales 6 estaban en relación con las graves comorbilidades acompañantes. Esta circunstancia aparece reseñada como causa fundamental de los fallecimientos en la mayoría de publicaciones, tanto de hematomas bilaterales7 como unilaterales36,37.

Los índices de complicaciones derivadas de la cirugía no muestran grandes diferencias con los casos de HSC unilateral. Sin embargo, las recidivas fueron en nuestra experiencia significativamente mayores en los hematomas bilaterales. Resultados similares fueron publicados recientemente por Tugcu et al.38, observando que, en una serie de 292 pacientes con HSC, las recidivas fueron significativamente más frecuentes en los casos de hematomas bilaterales (23,1 contra 11,4%; p<0,01), aunque en el reciente trabajo de Jung et al.39, a pesar de que los índices de recidiva entre unilaterales y bilaterales fueron de 16,3 vs. 2,9%, no observaron que fuesen estadísticamente significativos. Aunque existe amplia controversia sobre el papel que la anticoagulación y la antiagregación previas a la cirugía tienen sobre los índices de recidiva40, ninguno de nuestros 2 pacientes con trastornos hematológicos graves presentó recidiva o complicación relacionadas con la cirugía.

La mortalidad en nuestra serie de estudio fue de 10 casos (5,2%), ligeramente superior a las publicadas en la literatura que oscilan entre 2 y 4,5%7,9,26.

Las limitaciones del presente trabajo se centran en tratarse de un estudio con una serie histórica, su carácter retrospectivo y las variaciones observadas en las historias clínicas en la descripción de las complicaciones y del estado clínico de los pacientes.

Conclusiones

Los HSC bilaterales constituyen en nuestra experiencia el 12% de todos los HSC intervenidos, que ocurren con mayor frecuencia en pacientes tratados mediante terapia anticoagulante/antiagregante. Comparados con los hematomas unilaterales, no observamos diferencias significativas en cuanto a la sintomatología, aunque sí son significativamente más frecuentes en pacientes portadores de válvulas de derivación de líquido cefalorraquídeo. Los resultados del tratamiento son similares a los observados en los hematomas unilaterales y la ingesta de fármacos anticoagulantes/antiagregantes, el sexo masculino y el peor estado clínico al ingreso son factores significativos de recidiva.

Conflicto de intereses

Los autores declaramos que no existe ningún conflicto de intereses.

Bibliografía
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