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Vol. 23. Núm. 6.Noviembre 2012Páginas 219-269
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Vol. 23. Núm. 6.Noviembre 2012Páginas 219-269
DOI: 10.1016/j.neucir.2012.10.001
¿Era el actual superávit de neurocirujanos previsible en 2009? Análisis de la situación sobre la base de los datos del Informe de oferta y necesidad de especialistas médicos en España (2008-2025)
Was the current surplus of neurosurgeons predictable in 2009? Analysis of the situation based on the Report of supply and demand of medical specialists in Spain (2008-2025)
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Rubén Martín-Láeza,
Autor para correspondencia
rmlaez@yahoo.es

Autor para correspondencia. rmlaez@yahoo.es
, Javier Ibáñezb, Alfonso Lagaresc, José Fernández-Alénc, Ramiro Díez-Lobatoc
a Servicio de Neurocirugía, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, España
b Servicio de Neurocirugía, Hospital Universitario Son Espases, Palma de Mallorca, España
c Servicio de Neurocirugía, Hospital Universitario Doce de Octubre, Madrid, España
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Resumen
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Bibliografía
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Estadísticas
Figuras (1)
Introducción

En el año 2009 el Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC), en el Informe de oferta y necesidad de especialistas médicos en España (2008-2025), categorizó el escenario de nuestra especialidad como de déficit moderado de especialistas. Sin embargo, la neurocirugía española vive actualmente una situación caracterizada por un excedente de neurocirujanos.

Objetivos

Determinar si, tras el informe del MSC, era posible en el año 2009 prever el exceso actual de neurocirujanos, así como cuál será la proyección más probable de oferta y demanda en el año 2017.

Material y métodos

A partir de los datos crudos extraídos del informe del MSC, del estudio sobre la edad de los neurocirujanos españoles realizado por la Junta Directiva de la SENEC en 2001 y de las tasas de mortalidad anual para los distintos rangos de edad ofrecidas por el Instituto Nacional de Estadística, realizamos una predicción de la evolución de la oferta y la demanda de neurocirujanos para los periodos 2008-2012 y 2013-2017.

Resultados

La situación actual de exceso de especialistas era previsible en 2009 y, de no tomarse las medidas oportunas, en el año 2017 probablemente existirá un superávit de más de 100 neurocirujanos en nuestro país, pudiendo alcanzarse una tasa de paro superior al 26% en el peor escenario.

Conclusiones

Es necesario y urgente limitar la oferta de plazas de residencia de neurocirugía y adecuarlas a la demanda real de especialistas existente. Para ello resulta imprescindible recabar información estructural actualizada y periódica de los distintos Servicios y Unidades de Neurocirugía, así como revisar las condiciones de acreditación de las más de 50 unidades docentes existentes en nuestro país.

Palabras clave:
Balance oferta-demanda
Docencia
Gestión sanitaria
Modelos predictivos
Recursos humanos
Introduction

In 2009 the Spanish Ministry of Health (SMH) published the report of supply and demand of medical specialists in Spain (2008-2025), in which our specialty was considered as presenting a moderate deficit of consultants. However, Spanish neurosurgery is currently in a situation of having a surplus of neurosurgeons.

Objectives

To determine whether it was possible to predict the current excess of neurosurgeons in 2009 and to forecast the most likely perspective of supply and demand in 2017.

Material and methods

Raw data extracted from the SMH report, information on the ages of the Spanish neurosurgeons obtained from the study performed by our Board of Directors in 2001, and annual mortality rates for different age ranges provided by the National Institute of Statistics, were used to predict the evolution of supply and demand of neurosurgeons for the periods 2008-2012 and 2013-2017.

Results

The current situation of an excess of specialists was predictable in 2009, and if appropriate measures are not taken, a surplus of more than 100 neurosurgeons is likely in 2017, with an unemployment rate above 26% in the worst scenario.

Conclusions

In order to match the actual and future demand of specialists, it is necessary and urgent to reduce the number of neurosurgical in-training positions. To achieve this goal, it is essential to obtain periodical and up-to-date structural information of the different Neurosurgery Departments and Units, and to revisit the accreditation terms of the more than fifty current teaching units.

Keywords:
Forecasting
Training
Healthcare management
Medical workforce
Neurosurgical manpower
Texto Completo
Introducción

Para alcanzar el funcionamiento equilibrado de cualquier organización empresarial es necesario elaborar periódicamente una planificación estratégica que incluya, entre otros aspectos clave, el análisis y la estimación de las necesidades de recursos de las que esa empresa deberá dotarse para cumplir con éxito su misión. En el caso concreto del sistema sanitario, donde el principal activo lo constituye el conocimiento y este reside en las personas, la planificación de las necesidades de recursos humanos a partir de datos fiables de su número y distribución en un periodo determinado de tiempo, así como una predicción realista de la evolución de todos los factores que repercutirán tanto sobre su oferta como sobre su demanda, se tornan cruciales.

En el caso de nuestra especialidad, el Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC), en colaboración con el Grupo de Investigación en Economía de la Salud de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, publicó en marzo de 2007 el Informe de oferta y necesidad de médicos especialistas en España (2006-2030), un estudio de la adecuación entre la demanda y la oferta de especialistas médicos en el marco temporal 2006-20301. Este informe sirvió de base para que la consultora Mensor estructurase una buena parte del Plan estratégico de la Sociedad Española de Neurocirugía2, presentado oficialmente en nuestro XVCongreso Nacional celebrado en La Coruña en mayo de 2010.

En 2009, 2 años tras la publicación del informe original, el MSC lo actualizó teniendo en consideración las variaciones que habían tenido lugar en algunos de los parámetros básicos de planificación sanitaria y que incluyen, entre otros, el desarrollo del proceso de Bolonia, la ampliación del numerus clausus en las facultades de medicina, el incremento en la homologación de títulos de medicina extranjeros y los cambios en la edad de jubilación del personal estatutario3. Este informe es importante porque aporta datos de plantillas en forma de equivalentes a tiempo completo —por tanto, independientes del tipo de relación laboral— actualizados a junio de 2007 y provenientes de los departamentos de recursos humanos de los diferentes servicios de salud. Estos datos hacen referencia no solo al número total de especialistas y su distribución geográfica, sino también a su sexo y a su edad. Desafortunadamente, la previsión de demanda se realizó mediante una encuesta de percepción de necesidades por parte de las comunidades autónomas (CCAA) y teniendo en cuenta la opinión de un panel de expertos constituido por miembros del MSC, las CCAA y analistas externos. En el caso de nuestra especialidad, tampoco se hizo eco de estudios previos realizados en relación con esta problemática por distintos miembros de nuestra Sociedad4, 5, 6, 7, 8, 9.

El informe del MSC de 2009 caracterizó a la neurocirugía española como una especialidad envejecida (más de la mitad de los activos se situaba por encima de los 50años), escasamente feminizada (más de 6 varones por cada mujer) y con un déficit estructural de oferta moderado (entre el 10 y el 25% de los activos), pero con una demanda asistencial estable3. Sin embargo, esta visión —que promovió una estrategia de incremento de los recursos humanos disponibles para poder alcanzar un equilibrio en los años siguientes— colisiona con la percepción de la realidad actual, en la que presenciamos un exceso de especialistas en neurocirugía, que tienen dificultades para encontrar un puesto de trabajo en nuestro país, y que se ha agudizado tras la incorporación de la última cohorte de residentes de neurocirugía al mercado laboral en mayo del presente año en el contexto de la profunda crisis económica que atravesamos10.

El objetivo de este trabajo es establecer si el superávit de neurocirujanos existente en el año 2012 era previsible en el año 2009 y determinar cuál será la situación de nuestro mercado laboral en el año 2017.

Material y métodos

Los datos crudos acerca del número de especialistas en neurocirugía y su demografía se extrajeron de los estudios de Carrillo4, Esparza y Carrillo7, González López-Valcárcel y Barber Pérez1 y Barber Pérez y González López-Valcárcel3.

La evolución de las plazas de residente de neurocirugía en el periodo 1994-2012 se obtuvo de la página web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (Figura 1)11. Ante la inexistencia de datos específicos acerca del abandono-recirculación de residentes en nuestra especialidad, para calcular la totalidad de residentes que finalizan su formación neuroquirúrgica por cohorte anual se asumió una tasa del 9%, que es la que figura en los informes del MSC para el global de la formación especializada en nuestro país1, 3.

evolución de la oferta de plazas mir de neurocirugía en el periodo 1994-2013. (datos oficiales del ministerio de sanidad, servicios sociales e igualdad<cross-ref><sup>11</sup></cross-ref>.)

Figura 1. Evolución de la oferta de plazas MIR de neurocirugía en el periodo 1994-2013. (Datos oficiales del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad 11 .)

Por último, las tasas de mortalidad para los diferentes grupos de edad y las cifras oficiales de población se obtuvieron del Instituto Nacional de Estadística (INE)12. Para estimar la mortandad se simuló el peor escenario posible, en el que la totalidad de un segmento de edad concreto presentaba un riesgo de muerte equivalente al límite superior de su rango de edad (por ejemplo, para el segmento de 50-59 años se asumió un riesgo de muerte equivalente al extraído para sujetos de 59 años) (Tabla 1). Con respecto a las proyecciones poblacionales para los diferentes periodos se emplearon las herramientas de proyección de población a corto plazo ofrecidas por el INE en su página web.

Tabla 1. Riesgo de mortalidad anual de los neurocirujanos del Sistema Nacional de Salud, distribuidos por grupos de edad y sexo, según los datos del informe Oferta y necesidad de especialistas médicos en España (2008-2025)3 y las tablas de mortalidad del INE 12

Edad (años)< 3030-3940-4950-59> 60Total
Varones (n)4927511390374
Mujeres (n)1251623368
Total (n)51179113693442
RMO varones (%)0,000650,001510,003720,008970,019770,00859
MPR varones (n)0,00260,138920,2791,013611,77933,21343
RMO mujeres (%)0,000290,000750,001680,003440,008740,00222
MPR mujeres (N)0,000290,018750,026880,079120,026220,15126

MPR: mortalidad previsible; RMO: riesgo de mortalidad.

A partir de toda esta información se realizó una predicción del balance oferta-demanda para diferentes escenarios de demanda laboral en 2 periodos de tiempo: 2008-2012 y 2013-2017.

ResultadosVariables a considerar

En primer lugar, analizaremos las estimaciones y proyecciones de las variables más relevantes que hay que considerar por su influencia sobre la disponibilidad prevista de especialistas y la demanda que puede producirse en el futuro próximo.

A. Evolución demográfica de los neurocirujanos en activo

La ausencia de un registro nacional de especialistas hace que los datos obtenidos de los diferentes estudios sean, más que probablemente, inexactos. Partiendo del estudio de Carrillo4, realizado mediante encuesta escrita o telefónica a los responsables de los servicios y unidades de hospitales públicos y privados con actividad neuroquirúrgica, en enero de 1996 se contabilizaban 457 neurocirujanos en activo en España, de los cuales 414 ejercían en hospitales públicos y 43 solamente en centros privados. Este estudio no aportaba datos sobre la edad de los neurocirujanos en activo, aunque sí proporcionaba información sobre la densidad de neurocirujanos por 100.000 habitantes, cifrándola en 1,18.

En el año 2001 la Junta Directiva de la Sociedad Española de Neurocirugía realizó un nuevo estudio demográfico de los neurocirujanos en activo, que se completó a lo largo de 2002 con un estudio sobre el sistema de guardias vigente en los distintos servicios, y cuyos resultados fueron publicados de forma conjunta en 20037. Los datos que pudieron extraerse de este trabajo fueron parciales, ya que contestaron la encuesta 42 de los 51 hospitales públicos con servicios de neurocirugía y 4 de ellos fueron excluidos por diferentes motivos. Extrapolando los datos de este estudio para el global de la población neuroquirúrgica española podemos estimar que en 2001 el número de neurocirujanos en activo superaba los 385, de los cuales 352 ejercían en hospitales públicos y el 45,7% eran mayores de 50 años. La densidad de neurocirujanos de acuerdo con los resultados de este estudio —según los datos del INE, que cifraba la población española en algo más de 41 millones de habitantes en 2001— era de 0,94 neurocirujanos por 100.000 habitantes, sensiblemente inferior a la proporcionada por Carrillo solo 6 años antes. Además, este es el único trabajo que aporta previsiones para el número de jubilaciones anuales en mayores de 65 años, y que para el periodo 2008-2012 y el periodo 2013-2017 serían de 90 y 122 activos respectivamente.

Frente a esta información interna, los datos demográficos más fidedignos y recientes sobre la población de neurocirujanos españoles provienen, en nuestra opinión, de los estudios de González López-Valcárcel y Barber Pérez1 y de Barber Pérez y González López-Valcárcel3 publicados por el MSC. En el año 2006 se contabilizaban 432 efectivos a tiempo completo, con una densidad de 0,96 neurocirujanos por 100.000 habitantes y el 54% de activos por encima de los 50 años1. Los datos de 2007 mostraban la existencia de 442 efectivos, con una densidad de 0,97 neurocirujanos por 100.000 habitantes y el 51,8% de activos por encima de los 50 años3.

B. Densidad de neurocirujanos

La mayor parte de los textos de gestión sanitaria recomiendan una densidad de un neurocirujano por cada 100.000 habitantes13, que es la densidad media aproximada en la Unión Europea (UE). El estudio realizado por la sección de neurocirugía de la European Union of Medical Specialists (UEMS) arroja un mínimo de un neurocirujano por cada 294.000 habitantes en el Reino Unido, un máximo de un neurocirujano por cada 39.800 habitantes en Grecia y una media de un neurocirujano por cada 99.152 habitantes, es decir, una densidad de 1,02 neurocirujanos por 100.000 habitantes14. Las cifras en la neurocirugía española son muy similares, con reducida variabilidad entre las diferentes CCAA y, si se excluye La Rioja, que no tiene una unidad neuroquirúrgica propia, presenta un mínimo de 0,6 por 100.000 habitantes en Navarra y un máximo de 1,4 por 100.000 habitantes en Castilla y León3.

Algunas sociedades científicas han propuesto, además, consideraciones acerca del número de procedimientos quirúrgicos que un neurocirujano debería realizar para mantener una adecuada pericia profesional. La Society of British Neurological Surgeons en su informe «Safe Neurosurgery 2000» aconseja entre 180 y 250 cirugías anuales por neurocirujano15, y la Neurosurgical Society of Australasia recomienda un número no inferior a las 13516. En la EU la media es de 154 procedimientos quirúrgicos anuales por neurocirujano, el doble de la media española, que se sitúa en 76 intervenciones por especialista, solamente por encima de Polonia y Grecia, con 70 y 56 cirugías por neurocirujano, respectivamente14.

Según la proyección de población a corto plazo elaborada por el INE en el año 2009, la población estimada de España a 1 de enero de 2013 hubiese sido de 46.357.088 habitantes12. Esta previsión subestima en casi 750.000 habitantes las cifras reales de población para finales del presente año, ya que los últimos datos censales disponibles en el INE arrojan una población de 47.190.493 habitantes a 1 de enero de 2011, y los datos provisionales para 2012 cifran la población de nuestro país en 47.213.000 habitantes12. La proyección demográfica para el 1 de enero de 2018 devuelve un crecimiento negativo, con una población de 45.815.510, básicamente a costa de una inversión de los movimientos migratorios como consecuencia de la coyuntura económica12.

En 1997 Carrillo4 calculó que se realizaba un procedimiento neuroquirúrgico por cada 1.000 habitantes al año, cifra un 50% más baja que la media europea pero coincidente con los datos del Reino Unido y de Francia14. A pesar de que el informe del MSC categorizó la demanda de nuestra especialidad como estable3, la realidad parece ser diferente: en la pasada década el número de intervenciones neuroquirúrgicas se ha incrementado un 18%17. Este aumento parece más importante en la cirugía raquídea, que ha pasado a ser el área con mayor número de cirugías de nuestra especialidad, acrecentándose entre el 44 y el 62%17, 18, 19. A la luz de estos datos, lo esperable es que durante el año 2012 se hubiesen realizado en España alrededor de 54.700 procedimientos neuroquirúrgicos.

En términos poblacionales, para mantener un número de neurocirujanos acorde a la media de la UE, a finales de 2012 hubiese sido preciso disponer de 468 neurocirujanos. En términos de eficiencia y excelencia quirúrgica, serían necesarios como máximo 405 neurocirujanos si siguiésemos el modelo australiano, y un mínimo de 219 si la referencia fuera el modelo británico, por lo que bajo ambas perspectivas la neurocirugía española se encontraría en superávit de especialistas.

Para el periodo 2013-2017 cabría esperar que las necesidades derivadas de la disminución de la población se equilibrasen con el incremento de la demanda, a menos que la situación económica desencadenase una restricción en la cartera de servicios de los hospitales públicos que repercutiese negativamente sobre el número de procedimientos anuales realizados. Por este motivo, es muy probable que el número de facultativos necesario para mantener una adecuada actividad durante este periodo sea similar al existente en el periodo 2008-2012.

A pesar de estas consideraciones, el informe de Barber Pérez y González López-Valcárcel3 categorizó nuestra situación como de déficit moderado de facultativos, señalando que se necesitarían entre un 10 y un 25% de neurocirujanos adicionales en activo con respecto al número existente en 2007. Este escenario presupondría un déficit estructural en nuestra especialidad de unos 110 facultativos, una cifra claramente excesiva, ya que con ella podrían dotarse de personal médico entre 10 y 14 servicios de neurocirugía adicionales, con capacidad para atender un mínimo de 10 millones de personas bajo la demanda de asistencia actual, cayendo el número de procedimientos anuales por neurocirujano por debajo de 100. Basándonos en el análisis que hemos realizado con anterioridad, no encontramos ninguna evidencia de que esta medida fuese a redundar en una clara mejora de la atención sanitaria en nuestra especialidad. Una propuesta, que aun siendo algo más razonable sigue sin ser justificable desde el punto de vista de gestión global de nuestra especialidad, podría ser elevar la cifra global a 1,1 neurocirujanos por 100.000 habitantes, lo que supondría aumentar los facultativos a 507, es decir, asumir un déficit estructural de 65 especialistas (14,7% más de los activos en junio de 2007).

C. Jubilación de especialistas

La cifra máxima previsible de jubilaciones para el periodo 2008-2012 (asumiendo que en todas las CCAA se aplicase la jubilación obligatoria a los 65 años) era de 93 facultativos según los datos de Barber Pérez y González López-Valcárcel3, y de 90 especialistas según los de Esparza y Carrillo7. Sin embargo, hay que considerar que no en todas las CCAA la norma actual obliga a la jubilación llegados los 65 años y que, además, dicha norma excluye a los profesores titulares y catedráticos de universidad, motivo por el que esta cifra se reduciría en un porcentaje no desdeñable. Suponer que una cuarta parte de los neurocirujanos mayores de 65 años seguirán en activo no parece descabellado y arroja 70 jubilaciones, número probablemente más acorde a la realidad y casi con total seguridad no infravalorado.

Para el periodo 2013-2017, otra vez bajo la suposición de la jubilación obligatoria a los 65 años, obtendríamos 100 jubilaciones más según la pirámide de población del estudio de González López-Valcárcel y Barber Pérez1 y 122 según el trabajo de Esparza y Carrillo7. La disparidad entre ambos estudios es manifiesta, sobre todo como consecuencia del elevadísimo número de jubilaciones previstas para el año 2013 en este último estudio. Asumiendo la estimación más elevada, nos encontraríamos con una predicción más realista para este periodo de 90 jubilaciones y 32 neurocirujanos mayores de 65 años que continuarían en activo.

D. Mortalidad entre los especialistas

Además de la pérdida de efectivos por jubilación, hay que tener en consideración los fallecimientos que ocurren en los especialistas en activo. Aplicando las tablas de mortalidad obtenidas del INE para la población general y simulando el peor escenario posible, en el que la totalidad de un segmento de edad concreto presentase un riesgo de muerte equivalente al límite superior de su rango, la mortalidad previsible anual para todo el grupo se situaría en el 0,76% (0,22% para las mujeres y 0,86% para los varones) (Tabla 1). No se tiene en consideración la reciente evidencia de un menor riesgo de mortandad entre los neurocirujanos cuando se les compara con la población general20.

Para realizar los cálculos de mortandad habría que simular 2 posibles escenarios:

  • • Si asumimos la jubilación obligatoria por encima de los 65 años, todos los neurocirujanos mayores de 60 años al inicio del periodo se habrán jubilado al final del mismo, por lo que el segmento de edad de 60-65 años habrá sido repuesto en su totalidad con independencia de la mortalidad previa a la jubilación que haya tenido lugar, ya que esta únicamente influye en el momento en el que se produce el recambio y no en el número de efectivos que se recambian. Por tanto, este segmento no debería ser incluido en los cálculos de mortandad, reduciéndose la cifra esperable de mortalidad para la totalidad del grupo al 0,45% (0,19% para las mujeres y 0,50% para los varones). En su conjunto, al cabo de 5 años sería esperable la pérdida por fallecimiento antes de los 60 años de entre 5 y 10 neurocirujanos.

  • • Si consideramos el supuesto en el que el 25% de los neurocirujanos mayores de 60 años permaneciese activo después de cumplir los 65 años, habría que determinar la mortalidad previsible en varones y mujeres de este segmento de edad a partir del total de efectivos y del respectivo riesgo anual de mortalidad (Tabla 1). El cálculo aproximado resulta en un deceso adicional anual en este grupo de edad, es decir, 5 fallecimientos al cabo de 5 años.

Como la mortalidad anual para el grupo es del 0,45%, el cambio de configuración de la pirámide de edad de los neurocirujanos entre los 2 periodos evaluados no es lo suficientemente importante como para que tenga una repercusión significativa en la mortalidad previsible, por lo que las cifras anteriormente expuestas son válidas para ambos periodos.

E. Incorporación de los especialistas recién formados al mercado laboral

Durante el periodo 2008-2012 han concluido su formación vía MIR los médicos residentes que accedieron a su plaza entre los años 2003 y 2007 (Figura 1). En total, 184 médicos comenzaron la residencia, por lo que contando con una tasa de recirculación/abandono del 9%1, 3, habrían finalizado la misma 168 especialistas.

Durante el periodo 2013-2017 acabarán su formación especializada los médicos que iniciaron su residencia entre el 2008 y el 2012. Las plazas de neurocirugía adjudicadas durante este tiempo ascienden a 222, por lo que asumiendo de nuevo una tasa de recirculación/abandono del 9%, al final de esta etapa habrán finalizado su etapa formativa 202 nuevos neurocirujanos dispuestos a encontrar un puesto de trabajo.

F. Movimientos migratorios de especialistas

La inexistencia de un Registro Nacional de Especialistas en Ciencias de la Salud hace prácticamente imposible la tarea de obtener datos fiables sobre la inscripción de títulos de especialista en neurocirugía obtenidos en otros países de la UE. La cifra de títulos extracomunitarios homologados, que resultaría indicativa del número de neurocirujanos ajenos a la UE que inmigrarían a España, podría obtenerse accediendo a las actas de la Comisión Nacional de Neurocirugía, aunque desde el año 2008 el número de estos ha sido marginal respecto a la totalidad de los nuevos títulos de especialista vía MIR emitidos. Tampoco existe información sobre el número de neurocirujanos con título español que han emigrado a otros países, fundamentalmente de la UE, y, en menor medida, a EE.UU., Canadá o Australia.

Predicción de diferentes escenarios

A continuación proyectaremos esta información sobre los 2 periodos de tiempo estudiados, estableciendo 3 escenarios hipotéticos según el nivel de demanda de efectivos.

A. Periodo 2008-2012

  • Escenario de demanda exagerada. Las premisas para definir este escenario son una densidad de especialistas de 1,2 neurocirujanos por 100.000 habitantes, un crecimiento poblacional durante el periodo de unos 2 millones y medio de habitantes (correspondiente a computar la media anual del crecimiento poblacional de los últimos 10 años) y la jubilación de todos los activos por encima de los 65 años. El déficit estructural ascendería a 147 facultativos, resultado de sustraer a las necesidades de especialistas para la población estimada a 1 de enero de 2013 el número de neurocirujanos en activo según el informe de 2009 del MSC. La jubilación de especialistas supondría la pérdida de los 93 facultativos que tenían una edad superior a los 60 años al inicio del periodo y la mortandad precoz provocaría la baja de 10 efectivos adicionales entre los neurocirujanos menores de 60 años. En conjunto, al final de este periodo habrían sido necesarios 250 nuevos neurocirujanos. La oferta generada por la vía MIR en esta etapa ha sido de 168 especialistas, por lo que este supuesto arrojaría un déficit de 82 neurocirujanos en España.

  • Escenario de alta demanda. Las premisas en este escenario son una densidad de 1,1 neurocirujanos por 100.000 habitantes, un crecimiento poblacional de un millón y medio de habitantes y la jubilación de todos los activos por encima de los 65 años. La única diferencia con respecto al escenario anterior radica en el déficit estructural de neurocirujanos, que sería de 100 facultativos. En este modelo sigue existiendo un déficit de 35 neurocirujanos (5,9% del censo de neurocirujanos previsto).

  • Escenario de baja demanda. El objetivo de densidad de neurocirujanos se situaría en 1,02 neurocirujanos por 100.000 habitantes (densidad media europea), el crecimiento poblacional sería de medio millón de habitantes (correspondiente a la previsión del 2009 del INE para 1 de enero de 2013) y una cuarta parte de los especialistas mayores de 65 años seguirían en activo. El periodo se inicia con una demanda de 29 facultativos, a los que se sumarán otros 6 como consecuencia del crecimiento demográfico. Se asume una pérdida de activos por jubilación de 70 y por mortandad de 15 especialistas. La demanda se situaría entonces durante este periodo en 120 neurocirujanos, que, dada la oferta existente, hubiera resultado en un superávit de 48 facultativos (7,8% del censo de neurocirujanos previsto).

B. Periodo 2012-2017

Según la proyección de población a corto plazo 2010-2020 del INE, en los próximos años asistiremos a una acusada ralentización del crecimiento poblacional, pudiendo incluso producirse la inversión de este. Dado que no es esperable que la demanda de atención neuroquirúrgica se incremente de una forma excepcional, consideraremos las necesidades de especialistas estables durante este periodo con respecto al periodo 2008-2012.

Tras constatar que la previsión menos optimista para el periodo 2008-2012 se ha convertido en la más realista, resulta necesario redibujar los posibles escenarios del periodo 2012-2017 en consonancia a la crisis económica en la que nos encontramos inmersos, cuya duración oficial es ya de 5 años y que, lamentablemente, no parece que vaya a desaparecer muy pronto en nuestro país. Por lo tanto, una hipótesis de futuro próximo con una demanda exagerada de especialistas es poco creíble, y no será considerada para este periodo. Por el contrario, añadiremos un supuesto adicional más restrictivo, que podría producirse en caso de que la situación económica no mejore o se deteriore aún más, y que denominaremos escenario de demanda restringida.

  • Escenario de alta demanda. Se inicia este periodo con un déficit estructural de 35 neurocirujanos proveniente del periodo 2008-2012 bajo la misma hipótesis de alta demanda. Así mismo, y empleando las estimaciones más optimistas, se jubilarían la totalidad de los 122 facultativos que cumplen 65 años durante ese periodo y lamentaríamos la defunción de 10 compañeros antes de su jubilación. En conjunto se necesitarían 167 activos, que resultarían sobradamente compensados por los 202 nuevos especialistas que egresarían del sistema de residencia, dando lugar a un superávit de 35 facultativos.

  • Escenario de baja demanda. El periodo se iniciaría con un exceso de 22 facultativos del periodo 2008-2012, a los que se añaden los especialistas que egresan del MIR para constituir una oferta de 224 neurocirujanos. Se requerirán 113 neurocirujanos para cubrir las vacantes por jubilación (23 de especialistas del periodo anterior que permanecían activos y 90 de este periodo) y 15 para sustituir a las bajas por mortandad precoz. El superávit en este escenario alcanzaría los 96 facultativos.

  • Escenario de demanda restringida. La oferta sería idéntica al modelo de baja demanda, pero únicamente se cubrirían aquellas plazas que se considerasen estratégicas por la repercusión asistencial que conllevaría su supresión. Es muy aventurado establecer qué puestos de trabajo serán considerados así, aunque suponer que una tercera parte de las 128 posiciones vacantes resulten finalmente cubiertas podría resultar verosímil en este contexto. De hecho, es un cálculo optimista si tenemos en cuenta la directiva general de las administraciones públicas, en la que se fija en el 10% el máximo de plazas vacantes por jubilación que serán cubiertas. En esta situación, el exceso de neurocirujanos superaría los 175 facultativos, alcanzando una tasa de paro en la especialidad del 26,3%, muy similar a la que actualmente experimenta la población activa de nuestro país.

Discusión

La adecuación entre la oferta y la demanda de especialistas no constituye únicamente una cuestión de correcta planificación de los recursos humanos para cubrir de forma satisfactoria las necesidades asistenciales, sino también un elemento crucial en el equilibrio del entorno en el que se desarrolla la propia profesión, en los niveles de calidad de la misma, y en último término, una responsabilidad ética con el futuro de los individuos y sus expectativas de desarrollo vital. Desde el punto de vista del gestor sanitario es siempre recomendable mantener la balanza oferta-demanda equilibrada, considerándose admisibles desviaciones del 5% sobre el número ideal de especialistas, en lo que ha venido a denominarse déficit/superávit leve o tolerable21, 22, 23. La mayor parte de los países con un sistema sanitario predominantemente público han realizado algún tipo de estudio para determinar las necesidades de especialistas médicos y así adecuar la cadena formativa a la demanda real del sistema, y este tipo de análisis son especialmente abundantes cuando un determinado país tiene que afrontar un déficit moderado o grave de médicos1, 3, 15, 16, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29. En España, además de los 2 informes oficiales del MSC1, 3, existen diversos estudios de adecuación de oferta y demanda para las diferentes especialidades, en su mayor parte realizados por las sociedades científicas correspondientes, entre las que figuran urología30, cardiología31, anestesiología32, cirugía torácica33 y otorrinolaringología34.

Sin embargo, aunque los pronósticos tienen un poco más de alquimia ancestral de lo que nos gustaría reconocer, todos los modelos predictivos toman en consideración diversos factores que incluyen variables sociales, políticas y económicas, además de las propiamente sanitarias21. Los únicos reguladores posibles del sistema se encuentran en las puertas de entrada de los individuos a las diferentes fases del ciclo formativo. Estos reguladores deberían trabajar de forma armónica, homogénea y coordinada, para evitar la creación de cuellos de botella en las diferentes estaciones del tren formativo una vez el sujeto ha ingresado en el mismo6, 24, 28. Desde el punto de vista económico carece de sentido formar un médico que luego no pueda especializarse, si para poder ejercer su profesión así se requiere, al igual que resulta ineficiente formar un especialista que finalmente no pueda incorporarse al entramado asistencial o investigador. Desde el punto de vista moral resulta menos justificable aún, ya que ridiculiza el esfuerzo invertido por el individuo durante los largos años de estudio primero y de especialización después.

La problemática de la formación pregrado y posgrado en España ha sido correctamente expuesta en diversos artículos publicados en esta revista5, 6, 8, 9 y actualmente se complica con la perspectiva de una formación troncal que en nada beneficia a nuestra especialidad. Si a esta situación añadimos un mercado laboral saturado, con un porcentaje no despreciable de desempleo y otro porcentaje no menos preocupante de empleo precario, la faz que con toda probabilidad mostrará dentro de 5 años la neurocirugía española será muy inquietante.

Propuestas de medidas de actuación

Desafortunadamente debemos tratar a nuestra especialidad como un enfermo grave, pero en absoluto cabe la desesperanza, ya que existen terapias potencialmente eficaces. Nada puede hacerse ya para evitar el tremendo superávit de especialistas que, casi con toda seguridad, ocurrirá a finales de 2017, pero deben tomarse medidas para intentar paliar sus efectos, absorber e integrar lo antes posible este exceso de capital humano, y articular los mecanismos que permitan evitar que esta situación vuelva a repetirse en el futuro.

  • 1. Es necesario recabar información estructural de los Servicios y Unidades de Neurocirugía de nuestro país para poder establecer una adecuada respuesta a la política formativa del binomio MSC-CCAA. Esta información debe ser independiente, y la mejor manera de obtenerla es a través de una encuesta vinculante entre los jefes de servicio que incluya datos acerca de la plantilla de cada servicio, incluidos los residentes. Entre otras variables deberían conocerse los datos de filiación, la edad, el sexo, el tipo de contrato y la actividad específica a la que dedica la mayor parte de la asistencia cada facultativo. De esta manera la Sociedad Española de Neurocirugía (SENEC) debería poder crear un registro nacional de neurocirujanos propio, que fuera actualizándose y revisándose. A partir de esta información, al menos con periodicidad quinquenal deberían llevarse a cabo análisis para mantener una previsión evolutiva de la adecuación de oferta y demanda.

  • 2. Con carácter anual debe solicitarse un informe a la Comisión Nacional de Neurocirugía con idénticos datos acerca de los médicos no formados vía MIR y cuyos títulos hayan recibido una valoración positiva para su homologación. Esta información debe integrarse en este registro nacional.

  • 3. Deben revisarse las condiciones de acreditación de las más de 50 unidades docentes existentes actualmente, con el propósito de aumentar la calidad global de la formación en neurocirugía y establecer un número máximo de residentes en formación en cada servicio, dependiendo de sus características.

  • 4. Debe realizarse de forma urgente una propuesta de restricción del número de plazas MIR que serán ofertadas durante los próximos 5 a 10 años.

  • 5. De forma paralela al desarrollo de los puntos 3 y 4, debe llevarse adelante una propuesta para que los residentes se distribuyan por los distintos servicios nacionales de una forma más homogénea y racional, evitando su acumulación en determinados centros y comunidades ante posibilidades de oferta formativa similar.

Esperar que la respuesta a estos retos se produzca de oficio desde las distintas estructuras de las administraciones públicas es, seguramente, esperar demasiado. La Neurocirugía española se encuentra ante uno de los retos más formidables de las últimas décadas, y este desafío requiere una toma de posición de todos nosotros. La SENEC, como matriz que agrega a todos los neurocirujanos españoles y les dota de una única voz colectiva capaz de sobresalir por encima de los susurros individuales, tiene la oportunidad, la legitimidad y la obligación de liderar esta respuesta. Y los neurocirujanos, la responsabilidad de transmitirla de forma contundente.

Conclusiones

  • • El superávit de neurocirujanos actual podía haberse predicho en 2009 a partir de una correcta lectura de los datos de los informes del MSC, de la situación de la especialidad y del contexto socioeconómico nacional. Este exceso de neurocirujanos se acentuará durante los próximos 5 años, y generará una fuerte tasa de desempleo y una importante cantidad de empleo precario en nuestra especialidad.

  • • Es necesario recabar información estructural de los Servicios y Unidades de Neurocirugía de nuestro país para poder establecer una adecuada respuesta a la política formativa del binomio MSC-CCAA.

  • • Deben revisarse las condiciones de acreditación de las más de 50 unidades docentes existentes actualmente e impulsar una reforma del sistema de distribución de los médicos residentes en nuestro país.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Recibido 26 Octubre 2012

Aceptado 29 Octubre 2012

Autor para correspondencia. rmlaez@yahoo.es

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Neurocirugía

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